De nuevo, regresan la incertidumbre y el abismo que más temía una Administración Trump que cada semana anuncia que el acuerdo con Irán está más cerca, para que después la realidad demuestre lo contrario en forma de subidas bursátiles importantes en el precio del petróleo y el gas natural. Teherán cumplió su amenaza de bombardear a Israel si no detenían la nueva ocupación sobre el sur del Líbano y no respetaban el alto al fuego suscrito con el Gobierno libanés —el mismo que la milicia chií Hizbulá rechaza y no reconoce, al albergar su eventual disolución y desaparición—.
Pero Tel Aviv incumplió la mayor demanda formulada por el propio presidente Trump. No responder a ese lanzamiento de misiles que se saldó sin ninguna víctima mortal que lamentar en territorio israelí. Apenas unas horas más tarde de una nueva demostración de que el primer ministro Benjamin Netanyahu actuará en base a los intereses israelíes y no a los de un EEUU que acumula críticas al mismo ritmo de crecimiento de la inflación, con las elecciones de mitad de mandato —midterm— a la vuelta de la esquina en noviembre.
En este contexto, las Fuerzas de Defensa de Israel [IDF, por sus siglas en inglés] han anunciado que manejan varios escenarios para esta serie de ataques e intercambios de bombardeos que se están registrando desde anoche. Están listos para aguantar "varios días", una cuestión que supondría que se repitiese el guion de anteriores ataques y réplicas similares, si bien esta es la primera vez que Teherán ataca el primero sin haber sido objeto de ataques israelíes previamente. Con todo, el Ejército israelí también añade que se preparan, en caso de que sea necesario, para "el tiempo [que sea] necesario".
"Se están preparando para un abanico de opciones"
"Las Fuerzas de Defensa de Israel se están preparando para un abanico de opciones que van desde varios días hasta el tiempo que sea necesario", ha detallado una fuente castrense a la Agencia EFE. Anteriormente, un portavoz de las IDF había cifrado en "unos 30 misiles balísticos" los lanzamientos de la pasada noche. En este sentido, desde el Ejército israelí también han informado de que uno de los objetivos iraníes alcanzados en represalia por el ataque es una instalación petroquímica.
"Durante la noche, las IDF respondieron atacando objetivos militares iraníes (...) Decenas de aviones israelíes atacaron el sistema de defensa aérea del régimen iraní", han anunciado, desgranando que "en este complejo se producen materiales químicos que se utilizan para misiles balísticos que se disparan contra Israel" y que "los ataques y los daños al complejo interrumpen su capacidad de fabricar diversos tipos de armas que utilizan contra países como Israel, pero no solo contra Israel, sino contra todo Oriente Medio".
En este sentido, volver a una situación de escalada de tensión como la vivida en anteriores ocasiones supondría echar por tierra todos los esfuerzos diplomáticos y negociadores con los que Washington busca una salida al conflicto que favorezca una reapertura y vuelta a la normalidad en el Estrecho de Ormuz. Esta no termina de concretarse ante un Teherán que sabe que el descontento social contra Trump es su mejor baza que la opción de la fuerza ante dos potencias militares de clara superioridad como EEUU e Israel. Uno de aquellos capítulos, el de abril del pasado año, solo se saldó cuando el Ejército de EEUU volvió a ir de la mano con Tel Aviv y atacó las tres principales instalaciones nucleares iraníes en la denominada Operación Martillo de Medianoche.
"Israel e Irán deben parar de disparar inmediatamente", arengó Trump esta mañana en una primera publicación en su red, Truth Social, que antecedió a una segunda más desarrollada. "Tanto Israel como Irán buscan un alto el fuego inmediato. Las negociaciones finales sobre la paz están en marcha, aunque la ignorancia o la estupidez podrían obstaculizarlas", lamentó el presidente estadounidense, que lleva meses viendo cuestionado su liderazgo ante la capacidad de influencia con la que cuenta el Gobierno israelí.
También cabe señalar que, antes de que Tel Aviv respondiese a los ataques de Irán, el propio Trump había telefoneado a Netanyahu para reclamarle que no contestase la agresión iraní. Una vez más, el primer ministro israelí ha decidido rechazar la demanda de su mayor aliado y ha atacado. La pasada semana, Axios dio a conocer el contenido de una conversación similar entre Trump y Netanyahu, una auténtica discusión furibunda. El primero llegó a decirle que estaba "jodidamente loco" y que, de no ser por su acción, "estaría ya en prisión".