La inflación se disparó en EEUU al 4,2% en mayo por la crisis de precios energéticos provocada por la guerra que el presidente de EEUU, Donald Trump, lanzó en Irán el 28 de febrero pasado de la mano de Israel.
El fuerte aumento de los precios de la gasolina elevó la inflación a su nivel más alto en tres años en mayo, lo que supone un dolor de cabeza para la Reserva Federal y su nuevo presidente nombrado por Trump, Kevin Warsh. Pero también supone un desafío político para la Casa Blanca ante la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Los precios al consumidor subieron un 4,2% en mayo con respecto al año anterior, según informó el miércoles el Departamento de Trabajo, frente al 3,8% registrado en abril, marcando así el tercer aumento consecutivo.
En términos mensuales, los precios subieron un 0,5% el mes pasado, tras los notables incrementos del 0,6% en abril y del 0,9% en marzo.
El aumento de la inflación ha generado descontento entre muchos estadounidenses respecto a la economía, ya que el coste de la gasolina, los alimentos y otros productos básicos está golpeando duramente sus finanzas.
Si se excluyen las categorías volátiles de alimentos y energía, los precios subyacentes aumentaron un 2,9% en marzo con respecto al año anterior, frente al 2,8% de abril.
En términos mensuales, estos precios registraron un modesto incremento del 0,2%.