Este sábado entra en vigor una medida que busca acabar con la falta de identificación de las llamadas, a todas horas, con fines comerciales. Esos telefonazos no solicitados ya tienen que estar claramente identificados, a través del prefijo 400, lo que permitirá a los usuarios saber que las llamadas tienen ese citado fin comercial.
Se trata de una medida amparada en la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC) y puesta en marcha por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Básicamente, consiste en la identificación a través de determinados rangos de numeración telefónica –específicos y diferenciados– tanto para las llamadas realizadas por los servicios de atención al cliente como para las comerciales.
En cuanto a estas últimas, a partir de este sábado tienen que comenzar con el prefijo 400. Esa identificación, según justificó el Ministerio encabezado por Óscar López, permitirá a los usuarios identificar el tipo de llamada y decidir si quieren atenderla o no.
Además, si los ciudadanos quieren contactar por teléfono con los servicios de atención al cliente o comerciales de las empresas, el coste no podrá ser superior al de una llamada convencional.
Cambios en atención al cliente
Respecto a las que son realizadas por los servicios de atención al cliente –para la gestión de contratos en curso o la prestación de servicios— sólo podrán efectuarse desde números cortos específicamente atribuidos para ello, los rangos gratuitos (los números que empiezan por 800 o 900) o números con prefijos de localización geográfica, como las llamadas por fijo.
La otra medida que también tiene que comenzar a notarse es que los operadores tienen que bloquear las llamadas que se identifiquen a los usuarios con objetivos comerciales y de atención al cliente y que no utilicen la numeración establecida. Y si estas se siguen recibiendo desde una numeración no autorizada, se podrán denunciar ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Además, la Ley de Servicios de Atención a la Clientela estableció otra obligación: que los usuarios tendrán que renovar, cada dos años, los consentimientos que otorgan a las compañías para que las empresas realicen estas realicen llamadas con fines comerciales. Asimismo, tienen la consideración de nulos los contratos efectuados en llamadas comerciales realizadas sin consentimiento previo.
Cambios de número y críticas a la medida
Algunas empresas ya han comenzado a comunicar a sus clientes el cambio de numeración. Un ejemplo, Telefónica ha indicado a sus clientes este “cambio legal” que “aplicará a todas las empresas de España”. En su caso, apunta que, desde este sábado, va a llamar con el teléfono 400 00 1004.
Este nuevo sistema de numeración, el de los prefijos 400, ha recibido críticas por parte de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que lo considera “insuficiente” para poner freno al 'spam' telefónico.
La OCU entiende que los prefijos tienen que venir acompañados de controles efectivos y un régimen sancionador disuasorio. Además, reclama la creación de un registro público para identificar qué empresa se encuentra detrás de cada número comercial, una herramienta que facilitaría comprobar si se otorgó consentimiento, ejercer el derecho de oposición o reclamar frente a posibles incumplimientos.