La presidenta de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelēc), Marina Serrano, ha negado este martes en el Congreso incumplimientos de sus asociadas en el histórico apagón del 28 de abril de 2025 y ha dicho que “posiblemente” el colapso se habría “atemperado” si la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) hubiera actualizado el obsoleto procedimiento de control de tensión (conocido como 7.4) que el organismo no puso al día hasta semanas después de ese histórico cero energético.
Serrano, abogada del Estado en excedencia que antes de presidir aelēc fue secretaria del consejo, consejera y directora de los Servicios Jurídicos de la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE), ha comparecido este martes en la Comisión de Investigación del Congreso sobre el apagón. Ha insistido en que las centrales de sus asociadas “estaban operando de acuerdo a las indicaciones y contribuyendo al control de tensión” y ha asegurado que “no se ha acreditado” que hubiera incumplimientos por su parte. Sí ha subrayado que la CNMC “debe supervisar a todos los agentes”, aunque “es verdad que tiene una ingentísima tarea” y “a lo mejor no tiene medios suficientes”.
En su opinión, “el procedimiento 7.4 tenía que haber sido reformado” para permitir controlar tensión a las renovables. Portugal o Francia “lo tenían”, ha recordado. “Posiblemente deberíamos haberlo tenido antes del incidente”. Y ha pedido que “se implante cuanto antes” porque es “un avance en la robustez del sistema” y todavía hay pocas plantas habilitadas para prestar ese servicio.
“Si hubiéramos tenido más recursos, si hubiéramos tenido control dinámico de tensión pues posiblemente se podría haber atemperado las funciones del apagón”, ha dicho. Respecto a las decenas de expedientes sancionadores incoados por la CNMC a sus asociadas, por ahora “no podemos considerar que se hayan producido posibles infracciones por las empresas”. Falta “un largo proceso” y “algunos” expedientes “no están relacionados con el apagón”. “No ha habido ninguna desconexión intempestiva de las centrales de las empresas asociadas en aelēc”, ha afirmado.
El colapso fue consecuencia de “un problema sistémico de control de tensión que se venía manifestando desde meses antes”, y que los incidentes registrados durante esa mañana (ha omitido la oscilación anómala generada por una gran fotovoltaica de Iberdrola) “pudieron ser relevantes, pero no suficientes” para explicar un evento que se produjo por una “insuficiente dotación de recursos” para controlar tensión y una planificación con márgenes de seguridad insuficientes de Red Eléctrica de España (REE).
La presidenta de aelēc ha insistido en que en “años, días y meses anteriores” hubo “episodios recurrentes” de “dificultades” para controlar la tensión con los momentos “más delicados”, con mayor número de horas con tensiones elevadas, en primavera; y que entre 2021 y 2023 las desconexiones se multiplicaron por 4,5, “existían señales previas de vulnerabilidad” y ese día la generación síncrona estaba en mínimos del año. El análisis del apagón “no puede limitarse a los minutos o segundos previos al colapso”.
“Lo importante ahora es extraer las lecciones adecuadas”, como la de que España “unico país” europeo que permite operar con tensiones de hasta 435 kV, un margen “particularmente reducido”. Ha subrayado que el regulador era “perfectamente conocedor” de las limitaciones de las nucleares para controlar tensión. “Se comunicó así en 2000-2001”, cuando se aprobó el 7.4 vigente hasta el apagón. Los reactores pueden controlar tensión de forma “manual” si se lo pide REE, y en septiembre del 2024 se dio una instrucción así a la nuclear de Almaraz, pero “no se hizo” el día del apagón. El operador del sistema “nunca había mencionado estos incumplimientos”.
Ha negado “falta de cooperación” de las asociadas de aelēc, que “han aportado toda la información que les ha sido requerida” por el comité de expertos europeos y la CNMC. Una de las lecciones aprendidas, ha dicho, es la necesidad de “transparencia del sector”. Algo que han pedido a REE “desde el mismo día del apagón. Cada empresa tiene los datos de su red, de su zona. La única que tiene los datos del conjunto, porque la ley le ha atribuido esa función, es Red Eléctrica”.
Serrano ha señalado que el sector, que “técnicamente es muy complejo”, quiere “trabajar conjuntamente” en el análisis del incidente, como se está haciendo en los grupos de trabajo que ha creado la CNMC para “avanzar” en la modificación del 7.4. Las empresas están “dispuestas a contribuir y a que se trabaje conjuntamente para que el sistema sea más seguro”.
Y preguntada por si hay que separar las funciones de transportista y operador del sistema que ejerce REE, como está reclamando Iberdrola, es un “viejo debate”. El modelo español “no es el único”, es “una opción” que tiene “ventajas e inconvenientes”, y “corresponde al legislador” decidir.