Dicen que la vida da muchas vueltas. El fútbol también. Yan Diomande es la nueva estrella del Real Madrid. Ahora, su casa será el lugar que lo vio debutar en La Liga en 2024, cuando acababa de cumplir tan solo 18 añitos. Quizás el Madrid no supo ver (y ahora ha tenido que pagar 125 millones más 10 en variables) al futbolista que tenían delante cuando jugaba a menos de 30 kilómetros del Bernabéu, en Leganés. Pero los que lo rodeaban y lo veían cada día en el sur de la capital ya olían la joya futbolística que el marfileño era.
"Tenemos al futuro Messi", una frase que salió de la boca de Jeff Luhnow, presidente del Leganés, en 2023. Eso le dijo a Borja Jiménez, entrenador de los pepineros en aquel momento, para advertirle del jugador que acababan de reclutar. Desde África y sin equipo, el club madrileño lo tenía más que en el radar, pero todavía no era posible ficharlo porque era menor de edad. En cuanto tuvieron la oportunidad, no tardaron en traerlo a España. El resto fue fluyendo más rápido que la luz. Apenas unos días jugando en Tercera RFEF con el filial fueron suficientes para subirlo al primer equipo y, poco después, hacer que debutara en el Bernabéu.
Como es costumbre para estos equipos, basta con que alguien despunte (como Diomande) para que rápidamente se acuerde un traspaso que deje unos cuantos 'kilos' en las arcas de un club modesto. 20 millones y camino a la Bundesliga de la mano del Leipzig. Pero, tras los millones y los halagos futbolísticos, el joven africano estaba viviendo algo mucho más difícil de gestionar que el salto al fútbol de élite. Su hermana pequeña había muerto. Y lo descubrió tras ese enfrentamiento con el Real Madrid.
Su teléfono empezó a sonar. Normal, acababa de debutar en la élite del fútbol. Pero las palabras que recibió quedaban muy lejos de una simple felicitación por haber cumplido su sueño. Más bien comenzó una pesadilla. Tras descolgar, el joven recibió la noticia más dura de su vida: el fallecimiento de su hermana, que apenas tenía 15 años. "Tu hermana ya no está. Alguien le puso algo en su bebida en una fiesta y nunca se despertó. Ya no está", le comunicó uno de sus familiares al otro lado de la línea.
Diomandé dedicó una carta a su hermana que fue publicada en The Players Tribune', una plataforma donde los deportistas profesionales cuentan sus historias de primera mano. En ella, el nuevo jugador de José Mourinho hacía un repaso de su vida, rememorando su deseo de ser como Cristiano al pintar con rotulador "Ronaldo 7" en una camiseta falsa del Manchester United. Pero el dolor se plasmaba claramente al referirse a su hermana. "Tú eras la única que siempre creyó que yo podía ser el próximo Cristiano, cuando todos los demás se reían".
Esa pesadilla se recuerda en Butarque, porque la vivieron con él. "Él, con lo de su hermana, fue muy discreto; no es algo que se supiera dentro del vestuario. Lo sabía Cissé, que era su mejor amigo, y poco más. Lo manejamos y Yan lo llevó de una manera increíble. Nunca pareció que tuviera un problema personal. Se quedaba mucho tiempo con nosotros trabajando después del entrenamiento, nos une una gran relación. Siempre nos dice que le cambió la vida", recordaba Borja Jiménez para este periódico durante el Mundial.
Justo esos días, los del Mundial, fueron su escaparate perfecto para llegar al club más laureado de la historia, aunque en aquel momento nadie se olía este desenlace. Nadie, o casi nadie. Cuando EL MUNDO contactó con quien fuera entrenador de Yan en el Leganés, las palabras del técnico fueron muy claras: "Mi contestación sobre él siempre es la misma: 'Si yo tuviera dinero, me compraría al futbolista. No he visto nunca una cosa igual'. Si yo fuera el Madrid, lo firmaría seguro. Seguro", insistía. Y bueno... la vida da muchas vueltas. Y el fútbol también.