David Hockney, uno de los grandes iconos del arte del siglo XX, ha muerto a los 88 años, según ha dicho su publicista y ha recogido AP. El artista, nacido en Bradford, que siempre ha rechazado que se le etiquetara como artista pop, se ha convertido en uno de los pintores más influyentes en la expansión de este estilo fuera de las fronteras británicas.
David Hockney, criado en la zona norte de Inglaterra, empezó su formación en la Bradford School of Art en la década de los 50 y fue a finales de esa década cuando se trasladó a Londres para continuar con esa formación en el Royal College of Art donde su obra empezó ya a despertar interés. Fue allí cuando el pintor comenzó a profundizar en su homosexualidad, que se convirtió en uno de los asuntos que marcaría su obra.
Las sombras nítidamente definidas de las películas de Hollywood del dúo cómico Laurel y Hardy, a las que llegó en su infancia, fueron también una de sus inspiraciones. Cuando dos décadas después se mudó a California, esas sombras desaparecieron para dar paso a una luz deslumbrante. Esas coloridades representaciones son parte fundamental sin la que no se entendería su estatus como uno de los artistas más célebres de los siglos XX y XXI.
Antes de instalarse en California, a finales de 1963, David Hockney visitó Nueva York, donde conoció a Andy Warhol. Pero fue el deseo de encontrarse con una sociedad desinhibida y cargada de una fuerte cultura alternativa lo que le impulsó finalmente quedarse en la costa Oeste de los Estados Unidos. De ahí surgen sus pinturas más reconocidas, las de esos cuerpos masculinos bronceados por el sol.