No han transcurrido ni 24 horas desde que Israel y el Gobierno del Líbano suscribiesen un nuevo —otro supuesto— alto al fuego, en una conversaciones que no incluyeron al otro actor implicado en el conflicto, la milicia chií libanesa de Hizbulá, que responde con ataques a la invasión israelí en el sur del país vecino. Un oficial israelí ha caído en combate, según un comunicado del propio Ejército israelí que no da detalles sobre cómo ocurrió el deceso.
Se trata del "capitán Eitan Shmuel Lemberg, de 21 años y natural de Mishmar HaShivá, oficial del cuerpo blindado del 75.º Batallón de la 7.ª Brigada", quien según lo trasladado en la nota informativa "cayó en combate en el sur del Líbano". Con este, son ya 28 los soldados israelíes asesinados en el marco de la invasión —y nueva violación del derecho internacional— del sur del país vecino. En la otra cara de la moneda, el Ejército israelí arrastra un balance de 3.500 víctimas mortales libanesas.
No obstante, esta muerte se ha registrado en un contexto de serias advertencias y amenazas. En un contexto de cercanía de las elecciones israelíes, desde el ala más ultra del Gobierno de Netanyahu se demandó que por cada soldado israelí caído —no muerto, sino herido— se destruyese un centenar de edificios en los suburbios de la capital libanesa, en Beirut. Lo demandó el ministro de Finanzas y líder del Partido Sionista, Belazel Smotrich.
Otra tregua con pies de barro
Dicha tregua nació ayer con las mismas dudas que la anterior, marcada por las constante violaciones del Ejército israelí y del grupo armado proiraní. Sin embargo, las IDF acusan una evidente incapacidad de despliegue militar si se contrapone a la destrucción y dominación exhibida en la Franja de Gaza, donde la milicia de Hamás carece del mismo nivel de arsenal que del que dispone Hizbulá, quien a golpe de dron causa terror entre los cuerpos destinados a la demolición de viviendas libanesas y entre los contratistas que manejan la maquinaria pesada.
La advertencia de Smotrich no era la única ante situaciones como las que han tenido lugar esta noche. En el alto al fuego acordado ayer se estableció que Israel se reserva el derecho para contestar a lo que considere ataques de Hizbulá. Por otro lado, la milicia chií no reconoce el acuerdo que, entre otras cosas, obliga a su desarme y desaparición. Desde Hizbulá se desmarcan de cualquier escenario que no conlleve un alto al fuego total y la completa retirada de tropas israelíes del territorio libanés, por lo que mantendrán los ataques independientemente de lo pactado.