Y dale perico al torno: EEUU ha vuelto a amenazar a un país europeo con poner barreras al comercio. En este caso el foco se ha puesto sobre Francia. Trump acusa al Elíseo de gravar injustamente a las empresas tecnológicas estadounidenses con su tasa Google... un impuesto que también existe en España bajo el nombre de Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales.
Trump ha aprovechado una entrevista con el New York Post para soltar esta bomba a apenas unas horas antes de que dé comienzo la reunión del G7 en Évian, Francia. En ese encuentro, Donald Trump asegura que le pidió a Emmanuel Macron que no cobrara impuestos a las empresas estadounidenses. "Si lo hacen no me quedará más remedio que imponer un arancel del 100% a todos los champanes y vinos procedentes de Francia".
"Lo único que tiene que hacer Macron es eliminar el impuesto sobre las ventas y así no tendría esta presión", abundó. Altos funcionarios del Ejecutivo francés deslizaron días atrás que este debate (la conversación en torno a la tasa Google) ya no estaría sobre la mesa, pero sus homólogos en la Casa Blanca desestimaron esa idea por "no ser precisa", según recoge precisamente el New York Post.
El presidente estadounidense se refiere al impuesto a las "GAFAM" (el acrónimo de Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft) que Francia introdujo en 2019 y que grava con un 3% los ingresos brutos locales que las multinacionales tecnológicas (que cumplen una serie de requisitos en términos de facturación local). El legislativo francés quiso aumentar esa tasa al doble (al 6%) pero el Gobierno rechazó tal idea.
España también tiene este impuesto, pero no recauda tanto como pensaba
Esta tasa Google la sigue aplicando también España, por lo que no sería de extrañar que estas amenazas de Trump también llegaran a Madrid. Washington pone por el momento el foco en la industria vinícola francesa: a sus vinos y a sus champanes. EEUU representa un quinto de las compras de vino francés anualmente.
En España la tasa Google comenzó a aplicarse en 2021. En un primer momento, en 2018, con Sánchez recién llegado al Consejo de los Ministros, se estimó que este impuesto recaudaría anualmente 1.200 millones de euros. Finalmente hubo adelanto electoral (en 2019 se celebraron dos comicios generales) y tiempo después, cuando se reactivó el diseño de este gravamen el Gobierno planteó que recaudaría con él unos 968 millones.
Al final no ha sido tanto. En 2025, el año en el que más dinero recaudó el Estado mediante este Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, se registró un ingreso bruto de 410 millones de euros. Hasta abril de este año, España ha recaudado 116,2 millones de euros de la tasa Google, un 19,4% que lo que recaudó en el mismo período del año pasado.
La OCDE insta a volver a las negociaciones
España, como Francia, sigue aplicando este impuesto a pesar de que en 2021 136 países alcanzaron en la OCDE un acuerdo global para equilibrar estos gravámenes. El problema es que de los dos pilares que se acordaron hace un lustro, uno de ellos todavía no se ha desarrollado políticamente y era el que estipulaba que los países podían mantener sus 'tasas Google' hasta que se avanzara en esa reforma fiscal internacional.
La semana pasada el director general de la OCDE, Mathias Cormann, señaló en el Financial Times la necesidad de evitar un enfoque "fragmentado" con los impuestos a los servicios digitales.
En aquella entrevista, Cormann instó a los gobiernos de todo el planeta a volver a las negociaciones, después de que el histórico acuerdo de 2021 no se haya podido desarrollar. Mantener estos impuestos de forma fragmentada es "malo para los negocios, malo para el comercio y la inversión y malo para el crecimiento", abundó.