La tensión entre Estados Unidos e Irán sigue aumentando. El Gobierno de Donald Trump ordenó este domingo una nueva ofensiva militar contra territorio iraní con el objetivo de "seguir mermando" la capacidad de Teherán para atacar a los buques que atraviesan el estratégico estrecho de Ormuz.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), los nuevos bombardeos comenzaron a las 17:00 horas de la costa este estadounidense (22:00 GMT) y forman parte de la respuesta lanzada por Washington tras el ataque iraní contra un barco con bandera de Chipre que navegaba por la zona.
La orden partió directamente del presidente estadounidense, que justificó la operación como una forma de "hacer rendir cuentas" a las fuerzas iraníes.
Cerca de 140 objetivos atacados
La magnitud de la campaña militar estadounidense ha ido creciendo durante las últimas horas.
De acuerdo con los datos facilitados por el Centcom, hasta la noche del sábado las fuerzas estadounidenses habían golpeado aproximadamente 140 objetivos militares iraníes mediante munición de precisión lanzada desde aviones de combate, drones y buques desplegados tanto en tierra como en el mar.
Entre los objetivos alcanzados figuran instalaciones de misiles, centros de operaciones con drones, capacidades navales, depósitos de munición, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera.
Washington sostiene que estas operaciones buscan garantizar la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más importantes del planeta.
El pulso por el estrecho de Ormuz
La crisis se ha intensificado desde que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz "hasta nuevo aviso".
Por ese corredor marítimo transita una parte fundamental del comercio energético mundial, por lo que cualquier interrupción tiene un impacto inmediato en los mercados internacionales.
Sin embargo, Trump aseguró este domingo en una entrevista con NBC que el tráfico comercial sigue circulando por la zona pese a las amenazas iraníes. "Anoche los bombardeamos a más no poder. Son gente muy, muy malvada y enferma", afirmó el mandatario estadounidense al ser preguntado por las operaciones militares.
El presidente evitó, no obstante, ofrecer detalles sobre las conversaciones diplomáticas o sobre la posibilidad de alcanzar un nuevo alto el fuego.
La amenaza iraní
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní ha advertido de que cualquier intento extranjero de reabrir lo que calificó como una "ruta ilegal" en la región recibirá una respuesta contundente.
Las declaraciones elevan aún más la tensión en un conflicto que amenaza con tener consecuencias globales debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el transporte internacional de petróleo y gas.
La nueva ofensiva estadounidense llega además en un momento especialmente delicado, después de que la tregua alcanzada semanas atrás quedara definitivamente rota y ambas potencias hayan vuelto a intercambiar ataques directos y amenazas públicas.