A medida que van transcurriendo el tiempo tras el anuncio de un acuerdo preliminar entre EEUU e Irán para poner fin a la guerra que los primeros iniciaron de la mano de Israel, continúan registrándose vaivenes —o matizaciones— respecto a lo trasladado por cada parte durante la madrugada del domingo al lunes. En el marco de las declaraciones de la cumbre del G7 y los encuentros bilaterales entre distintos países, Trump ya ha asegurado que no piensan pagar, ni están obligados a ellos, la cifra de 300 millones de dólares a Teherán en concepto de compensación por la destrucción causada.
No es el único giro que ha protagonizado Trump este martes, que ha sido preguntado por una de las incógnitas más grandes que queda en el aire tras este acuerdo que todavía deberá desarrollarse con nuevas negociaciones y fases que aborden cuestiones como la reapertura completa del tránsito en el estrecho de Ormuz —Teherán también ha negado la apertura inmediata de la que presumió Trump— o la gestión destrucción del uranio enriquecido iraní. Le han preguntado por el otro actor político que logró arrastrarles a una campaña militar cuyo objetivo incluía acabar con las autoridades iraníes y los ayatolás: Israel.
En las últimas semanas, Trump ha evocado escenas de rupturas de la talla de su 'bromance' con el magnate Elon Musk, pero con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien en el marco de la política doméstica de su país se encuentra acorralado por la oposición, pero también incluso por los partidos de extrema derecha de la coalición que reclaman más dureza en Líbano. En ese contexto, y con cita en las urnas incluso antes que las elecciones de medio mandato estadounidenses, Netanyahu lo ha fiado todo a la guerra contra el grupo chií libanés Hizbulá. Hoy, por primera vez tras una semana de insultos, Trump ha rebajado la dureza de sus declaraciones contra Netanyahu.
El 'soufflé' de la ira de Trump: del "todos odian a Israel por esto" al debe "ser más responsable"
Lo cierto es que Trump sorprendió al haberse filtrado las declaraciones de una conversación telefónica suya con Netanyahu que se produjo después de que Israel continuase los bombardeos sobre territorio libanés, cuestión que acabó provocando el primer ataque iraní de la historia sin que se hubiera producido antes un ataque israelí o estadounidense contra ellos. "¡¿Qué coño estás haciendo? Estás jodidamente loco, estarías en prisión si no fuera por mí. Te estoy salvando el culo. Todos odian a Israel por esto!", publicó Axios de aquella llamada.
Tampoco pareció surtir efecto esa retahíla de insultos. Y, cuanto más parecían acercarse posturas para un acuerdo, las IDF volvieron a bombardear los suburbios de Beirut. Trump reconoció que ese golpe volvía a posponer el acuerdo que quería sí o sí para el pasado domingo, cuando cumplió 80 años. "Bibi no tiene ni una puta brizna de juicio. Ya se lo he dicho: no estoy nada contento con su ataque a Beirut", dijo el presidente de EEUU a los periodistas.
Hoy, el escenario era un poco diferente, acompañado del emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, en un encuentro bilateral ajeno a las citas de la cumbre del G7. "No estoy satisfecho con la forma en que Israel ha actuado en el Líbano y con Hizbulá. Deberían haber podido terminar el trabajo, pero esto simplemente se alarga sin fin, y cuando eso ocurre, proyecta una imagen negativa sobre el gran acuerdo, que es el acuerdo con Irán", ha dicho, rebajando el hecho de que los libaneses asesinados por bombardeos israelíes se acercan a los 3.800.
"Israel está luchando contra Hizbulá desde hace demasiado tiempo, están muriendo demasiadas personas, y no es necesario derribar un edificio de apartamentos cada vez que se busca a alguien, en esos apartamentos hay mucha gente y no todos son de Hizbulá", ha defendido Trump, obviando también que Israel suscribió un, supuesto, alto al fuego con el Gobierno libanés que incumple reiteradamente. Pero Trump también llegó a aclarar que "no está enfadado" con Netanyahu y que cree que el acuerdo se mantendrá dando por hecho que habrá acciones militares israelíes en Líbano en el futuro.
Trump desvela que le dijo a Netanyahu que "Siria hará el trabajo"
"Dos horas antes de que firmáramos hubo un ataque en Beirut, no me gustó nada y se lo hice saber claramente", comentó también el inquilino de la Casa Blanca, reiterando la advertencia o indicación de que Israel "habría sido destruido hace mucho tiempo si no me hubiera involucrado". No obstante, también dejó una revelación acerca de una proposición que le habría dejado al propio Netanyahu, que sea el nuevo Gobierno sirio el que "se ocupe" del grupo Hizbulá.
"Creo que Siria ha logrado unir ese país de forma asombrosamente rápida. Es muy capaz y ha sido muy bueno conmigo. Ha protegido todo lo que le he pedido. Lo ha hecho, y si Israel no puede hacer el trabajo sin matar a todos los demás, él lo hará. Siria hará el trabajo", ha asegurado, sin concretar a qué se refiere exactamente por el "trabajo". Cabe recordar que antes de liderar el derrocamiento del dictador sirio Baschar Al-Assad, el actual presidente sirio, Ahmed Al-Charaa, fue un importante líder yihadista que estuvo al cargo del Frente Al Nusra, la rama de Al Qaeda en Siria y el Levante.
EEUU había puesto el precio de 30 millones dólares de recompensa por su cabeza, pero la Administración Trump la retiró y levantó sanciones a Siria después de que Al-Charaa diese su brazo a torcer con una importante cuestión que ya había logrado años antes con Marruecos y luego con Arabia Saudí, Catar y otros países del Golfo Pérsico, que se sumasen a los Acuerdos de Abraham y normalizasen relaciones con Israel.