Jules Boykoff, profesor de ciencias políticas en la Universidad del Pacífico en Oregón y exfutbolista profesional, ha publicado el libro Red Card: The 2026 World Cup, Sportswashing, and the FIFA Greed Machine (Tarjeta roja: El Mundial 2026, el sportswashing y la máquina de la codicia de la FIFA, en español).
En él se habla de cómo los líderes mundiales utilizan el deporte para lavar su propia imagen. El libro está centrado en la celebración del Mundial 2026, que tiene lugar principalmente en EEUU (aunque también se disputan partidos en México y en Canadá).
El politólogo asegura que, como ya ocurrió en el Mundial de Clubes celebrado el pasado verano, el presidente de EEUU, Donald Trump va a usar el evento deportivo para tratar de levantar su popularidad y desviar la atención de asuntos incómodos como la guerra de Irán o los papeles de Epstein.
"Si hablamos de que el presidente Donald Trump intente usar el evento para lavar su imagen a través del deporte, empezaríamos por aquello de lo que intenta desviar la atención. Tenemos sus pésimos índices de aprobación actuales. Tenemos la guerra contra Irán que libra con Israel, que está fracasando estrepitosamente en cuanto al logro de sus objetivos. Están los persistentes archivos de Epstein, en los que se le menciona miles de veces. La lista es interminable", ha asegurado Jules Boykoff en una entrevista en la revista estadounidense Mother Jones.
Según el experto, Trump "necesita aprovechar esta oportunidad para proyectar una imagen importante en el escenario mundial, especialmente ante el público nacional de cara a las elecciones de mitad de mandato. Y seamos realistas, el presidente Donald Trump ha utilizado el deporte para su beneficio político más que ningún otro presidente en la historia reciente del país".
"No debería sorprendernos que hable de la importancia de este Mundial para su presidencia. Hablará del evento de la UFC que tendrá lugar tres días después del inicio del Mundial en el jardín de la Casa Blanca. Y después hablará de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028", ha destacado Boykoff.