El tenis español tiene este domingo a las 10:30 h. la oportunidad de saldar una deuda pendiente en Shanghái. Nunca un tenista español ha conseguido alzar el trofeo del Masters 1000 asiático. Ahora, esa deuda se cobrará en la final entre Alejandro Davidovich y Rafa Jódar y, por fin, podrá sumarse este torneo a la vitrina nacional.
El primero en inscribirse en esa final fue el malagueño Davidovich. Lo consiguió al derrotar al próximo número uno del circuito ATP, Alexander Zverev, por 7-5, 4-6 y 3-6. Con esta victoria, el tenista español tiene una nueva oportunidad para sacarse una espina clavada: la de Mónaco 2022. En aquel Masters 1000, cayó ante Stefanos Tsitsipas y ahora llega su redención contra Rafa Jódar. "Ha cambiado mi vida. Soy diferente persona, soy diferente jugador. No puedo hablar de tenis porque soy totalmente diferente. A nivel personal ha sido un cambio total. Obviamente, ahora estoy mucho más tranquilo, tengo más confianza en mí mismo", declaraba el andaluz tras la semifinal sobre Montecarlo 2022.
En la otra parte de la pista estará un chaval de 19 años que ya ha escrito su nombre en la historia al firmar el mejor debut en el circuito ATP. Rafa Jódar consiguió su victoria ayer en un partido intensísimo ante Medvedev por 6-3 y 6-4. "Sé que he hecho las cosas muy bien hoy. No era un partido fácil. El primer set ha sido muy igualado, donde los puntos eran muy largos, y creo que esos puntos importantes los he jugado mejor que Daniil", confesaba Jódar. El madrileño confirmó una final memorable, nunca antes vista en Shanghái y con precedentes lejanos en el resto del circuito. "Significa que las cosas se están haciendo muy bien en España", afirmaba el jugador de Leganés tras el partido frente Medvedev.
Una final sin precedentes
La última vez que se pudo disfrutar de una final española en un Masters 1000 fue hace nueve años y con otro Rafa en uno de los lados de la pista. Entonces, Nadal se enfrentó a Albert Ramos. Fue en Montecarlo 2017, donde el mallorquín acabó alzando el trofeo al imponerse por 6-1 y 6-3. Eso sí, aquella final era sobre tierra batida; esta, sobre pista dura. Y aquí viene la gran diferencia que marca el encuentro de este domingo como un hito histórico: nunca antes se habían medido dos españoles en una final de esta categoría sobre superficie dura, como es el Masters 1000 de Shanghái.
La maldición del torneo chino se rompió este sábado con la confirmación de los dos españoles en el último escalón. Antes, tres españoles intentaron inscribir su nombre en el palmarés. Nadal lo luchó en dos finales, en 2009 y 2011. David Ferrer y Roberto Bautista se enfrentaron a Andy Murray para alzar el trofeo, pero ambos acabaron derrotados por el escocés.
Pero el presente son Jódar y Davidovich, que lucharán por conquistar Shanghái, pero, en el caso del madrileño, por algo más. Su posible victoria no sólo le vale la conquista del trofeo, sino también la condición en la lista del top 10. Y algo más que confirma, por si era necesario, su increíble impacto en el circuito ATP, en el que, como quien dice, lleva dos días (es su primer año). Si vence y consigue entrar en el top 10, Jódar batirá el récord de Boris Becker y se convertirá en el más rápido en pasar del top 100 a las diez primeras posiciones.
El tenis español está en un momento espléndido y esta final lo confirma. Hay calidad y cantidad, y esto último al único que puede sumergir en un problema es al capitán de la Copa Davis, David Ferrer, para elegir jugadores. Aunque, bueno, bendito problema.