El segundo mandato de Sébastien Lecornu ha comenzado de una manera muy similar a la que finalizó el primero -apenas duró 20 horas-, con un escenario parlamentario completamente ingobernable y una polarización extrema. Y lo que era más amenazante, con la moción de censura de los socialistas sobre la mesa salvo que suspendiera la reforma de las pensiones anunciadas en 2023 en el país galo.
Y la amenaza parece haber surtido efecto: el primer ministro ha propuesto suspender la reforma hasta 2028, año en el que se celebrarán las elecciones presidenciales. Esta línea roja era «innegociable» para los socialistas franceses que finalmente, parecen haberse salido con la suya en esta pequeña -pero importante batalla-.
–Noticia de última hora. En ampliación–
