Inglaterra jugará el miércoles la cuarta semifinal de un Mundial en su historia. La primera vez, en 1966, ganó el torneo. La segunda, en Italia 90, cayó en semifinales contra Alemania; la tercera, en Rusia 2018, fue derrotada en la previa de la final ante Croacia, y en la cuarta, esta semana, 60 años después del título de la generación de Bobby Charlton, el conjunto británico parece querer autodestruirse. Después de ganar a Noruega con un doblete de Jude Bellingham, Thomas Tuchel protagonizó una entrevista postpartido que ha levantado ampollas en el vestuario de los 'Three Lions'. "Hemos tenido suerte, no estoy contento con la actuación del equipo", aseguró el seleccionador.
"El compromiso está ahí, pero hoy nos hemos hecho la vida muy difícil por nuestra manera de jugar. Con errores tácticos, no lo suficientemente rápidos... Hemos tenido mucha suerte. Es increíble estar en semifinales, fantástico, pero no estoy contento con la actuación", insistió Tuchel, en una entrevista muy incómoda con el periodista inglés a pie de campo.
Inglaterra empezó por detrás en el marcador, pero se levantó antes del descanso gracias al tanto de Bellingham. En la segunda parte sufrió, vio cómo le anulaban un gol a Noruega y terminó ganando gracias a un nuevo gol de Bellingham en la prórroga.
Sus frases cayeron a plomo sobre la plantilla, que había disputado 120 minutos bajo la intensa humedad de Miami. "Lo que sea...", contestó Bellingham en el mismo césped, visiblemente molesto con lo que el periodista le decía que había señalado su entrenador. "Mis palabras van sobre mis compañeros, que se dejaron todo en el campo en un partido muy difícil", insistió, muy serio, distinto a como suele ser el de Birmingham tras una victoria.
"El calor y la humedad nos afectaron mucho. Creo que ha sido mucho más duro que el partido en México", admitió Harry Kane, que contó que Tuchel les había dado la "enhorabuena" en el vestuario. "Nos ha dicho que deberíamos celebrarlo y disfrutarlo, pero siente que hay una parte de él que sabe que lo podemos hacer mejor. Que si estamos en unas semifinales y podemos mejorar, entonces es que lo tenemos que tomar como algo positivo", dijo el capitán.
Bellingham escuchó el 'Wonderwall' de la grada británica emocionado y después se metió en vestuarios, donde pudo ver las declaraciones de su técnico. Por eso sus palabras en zona mixta fueron todavía más contundentes hacia Tuchel: "Quizás no sabe lo que es jugar este tipo de condiciones contra este tipo de equipos con Haaland, Odegaard, Nusa... No es un rival contra el que sea fácil", señaló, y dejó una frase directa a su seleccionador: "Hemos intentado crear un ambiente positivo y deberíamos seguir por ese camino hacia las semifinales".
"No vas a ganar todos los partidos jugando bien y dando mil pases, a veces tienes que ganar sucio y lo hemos hecho", repitió el futbolista del Madrid. Un discurso muy alejado de lo que había señalado Tuchel y provocando lo que algunos ingleses en zona mixta llamaron "un drama autodestructivo". Ante la polémica, Tuchel salió a la rueda de prensa intentando poner paz con su jugador estrella, pero las portadas en Inglaterra ya eran para el "drama" y no tanto para la victoria.
"Nadie sugiere que no esté impresionado con el trabajo que han realizado. Superar la adversidad, darlo todo y encontrar la manera de ganar es algo del más alto nivel. No se les puede elogiar lo suficiente por ello. Pero también soy entrenador de fútbol y creo que podemos jugar mejor", dijo, añadiendo, por si hiciera falta, que está "enamorado" de sus jugadores.
"Superan los obstáculos y la adversidad, pero yo también tengo mis exigencias. En mi cabeza, no estoy del todo satisfecho y me mantengo firme en eso. Creo que podemos jugar mejor", continuó, recalcando que no hay ninguna "ruptura" en el vestuario: "Ninguna. Ni un 1%".
Pasando de nuevo por zona mixta antes de abandonar el estadio, Bellingham sólo dijo "sin comentarios" ante las preguntas de los medios por las palabras de su entrenador. Ya había hablado demasiado.
El partido tuvo de todo, incluida una polémica arbitral en el 2-1 de Noruega. Heggem había marcado a la salida de un córner, pero el VAR llamó a Turpin a la pantalla y el colegiado señaló como falta un empujón previo de Haaland sobre Anderson. "Bien hecho Bellingham, y bien hecho el árbitro", escribió Alfie Haaland, padre de Erling, en su cuenta de 'X'.