Desde que debutó con Marruecos, Brahim Díaz lleva 14 goles y cuatro asistencias en 28 partidos. El mejor promedio de la historia de la selección y camino, a sus 26 años, de batir el récord anotador de Ahmed Faras (36 tantos). Dos de esos pases de gol los ha logrado en las dos primeras jornadas de un Mundial que ha confirmado su status de superestrella en el país y en toda África. Le han dado el dorsal 10, acumula más patrocinadores que nadie a su alrededor, ha multiplicado sus números en redes sociales y despierta interés en varios equipos de Europa, aunque él sólo piensa en seguir en el nuevo Real Madrid de Jose Mourinho.
"Es el jugador con más patrocinadores de toda África", explican a este periódico fuentes de la Federación marroquí. Orange, Visa y Bank of Africa, la Oficina Nacional de Turismo de Marruecos, gasolineras, marcas de alimentación... Su cara aparece en multitud de paneles publicitarios y anuncios televisivos por todo el país. Una explosión mediática que también se traslada a las camisetas. Junto a la de Achraf Hakimi, capitán, es la más solicitada por los aficionados en la tienda oficial.
Y eso que la decisión de defender la camiseta del cuadro magrebí no fue rápida. La Federación africana estuvo varios años esperando por él, tratando de convencerle en cada llamada, en cada mensaje, en cada cita en persona... Pero Brahim siempre les pedía tiempo. Había jugado con España en categorías inferiores e incluso había llegado a debutar con la absoluta en un amistoso en 2021. La respuesta de Brahim era siempre la misma: "Quiero jugar con España".
Nacido en Málaga, en marzo de 2024 tomó la decisión definitiva. Cansado de esperar la llamada de Luis de la Fuente y de la Federación Española a pesar de jugar buenos partidos con el Madrid, y sin estar convencido de tener un sitio de forma regular en el combinado español, aceptó la propuesta de Marruecos. El conjunto africano convirtió su caso en "cuestión de Estado", admitían en su momento desde el país del norte de África, y le puso en bandeja todas las facilidades para convertirse en estrella futbolística y mediática.
"Me siento en casa"
Dos años después, el andaluz está "muy feliz", asegura, con aquella decisión. Si España levantó la Eurocopa en el verano de 2024, Marruecos, polémica mediante, fue declarada ganadora de la Copa Africana de Naciones del año pasado, con Brahim como Bota de Oro del torneo. Se podría decir que las tres partes del conflicto, España, Brahim y Marruecos, están contentas con la decisión. "Puede ser el mejor jugador del mundo si quiere", dijo de él Walid Regragui, exseleccionador marroquí, durante la Copa África. "Me siento en casa. Me siento bien y sé que la gente me quiere", declaró el futbolista en el torneo.
El jugador ha conseguido un status de estrella en una de las selecciones revelación del Mundial, acumula contratos millonarios con patrocinadores, ha duplicado sus seguidores en redes sociales de seis a casi 13 millones en este momento, y aspira a mantener su sitio en el Madrid de Mourinho a pesar de los cantos de sirena de algunos clubes del viejo continente. La Juventus es el club que más interés ha mostrado en contratarle, pero el andaluz, con contrato hasta 2027, tiene como primera idea, a la espera de una charla con el técnico portugués, renovar con el conjunto blanco.
El Madrid, que analiza estas semanas los nombres para la lista de salidas de este mercado, está contento con el futbolista, con su importancia dentro del vestuario, con el rol que ha tenido en los últimos años y, de paso, con la influencia mediática que tiene en el país vecino.
Mientras, en la concentración de Marruecos en Nueva York, Brahim no le da vueltas a su futuro y se centra en las posibilidades de su selección en el Mundial. "Tenemos una selección que está muy equilibrada y podemos hacer grandes cosas juntos", aseguró estos días, siempre pegado a Achraf, Bono y Abde, sus mejores amigos en la selección, hispanohablantes como él.
Juntos, los Leones del Atlas han creado uno de los proyectos más ilusionantes del escalón medio del fútbol actual, con el Mundial 2030 como objetivo pero con las semifinales de Qatar y la esperanza de este torneo como acicates. "Todos tenemos ese fútbol de calle, el fútbol de barrio. El que sales a disfrutar, el que conecta con el compañero, en las paredes, el uno contra uno", explicó Brahim en DAZN esta semana.