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Los datos que demuestran "la estrategia deliberada" de Israel "para destruir el futuro de Palestina" atacando a los niños

Los datos que demuestran "la estrategia deliberada" de Israel "para destruir el futuro de Palestina" atacando a los niños

En estos momentos no hay un lugar más peligroso en el mundo para un niño que Gaza. Lo dice UNICEF, pero lo demuestran también las cifras del genocidio israelí sobre Palestina. Desde octubre de 2023 y hasta el 7 de octubre de 2025, Israel ha matado a al menos 20.179 niños y ha herido a 44.143, eso sin contar los miles que están todavía desaparecidos y/o bajo los escombros. "La esencia de la infancia ha sido destruida"; es tanto el resumen como el título del último informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Ocupado Palestino, incluyendo Jerusalén Este e Israel. Una investigación que revela "un patrón amplio y sistemático de conductas que han causado daños severos a los niños palestinos" y que, una vez más, "plantea serias preocupaciones en relación con posibles crímenes bajo el derecho internacional", como crímenes de guerra y contra la humanidad.

Daños físicos

Antes de enumerar los crímenes de Israel cometidos contra la infancia palestina, la Comisión Independiente de Naciones Unidas utiliza como preámbulo a su investigación unas declaraciones del miembro del Parlamento israelí Hanoch Milwidsky. "Moriréis, vuestros hijos morirán, vuestros nietos morirán. No habrá Estado palestino, no lo habrá", dijo el miembro de Likud, el partido de Benjamin Netanyahu.

El 30% de las personas asesinadas en Gaza, y solo hasta el 7 de octubre de 2025, eran niños y niñas. De ellos, al menos 5.031 tenían menos de cinco años, 1.209 eran menores de un año y alrededor de 420 acababan de nacer. Según la Comisión, no obstante, "el número de niños muertos y heridos es sin duda mayor que el reportado". Save The Children, por ejemplo, estima que "unos 5.160 niños están enterrados bajo los escombros". Además, "un número indeterminado de niños está enterrado en fosas comunes sin que se registren sus muertes, o simplemente están desaparecidos".

Los asesinatos de niños y niñas por parte del Ejército israelí no son daños colaterales, sino que responden a un criterio, a una estrategia militar, como la elección del "uso extensivo de armas explosivas y municiones pesadas con capacidad destructiva de amplio alcance en zonas residenciales". La utilización de este tipo de armamento ha tenido, según la Comisión, "un impacto significativo en las víctimas infantiles". "Las investigaciones indican que los niños tienen siete veces más probabilidades de morir que los adultos por el impacto de armas explosivas debido a su vulnerabilidad fisiológica, es decir, mayor superficie corporal, huesos más flexibles, extremidades más pequeñas y piel más fina. Además, debido a su menor tamaño y peso, también corren un mayor riesgo de ser lanzados por el impacto de las explosiones", detallan.

De alto el fuego, nada

Los investigadores revelan que, pese a los anuncios de alto el fuego y pausas temporales en los combates, "la muerte y las lesiones de niños continuaron". Ponen como ejemplo el 18 de marzo de 2025, cuando Israel puso fin a una pausa "lanzando oleadas de ataques aéreos en Gaza sin previo aviso, matando al menos a 170 niños al mediodía". Entre ese día y el 31 de marzo, los ataques aéreos, bombardeos y operaciones terrestres de las fuerzas de seguridad israelíes "causaron la muerte de al menos 322 niños y dejaron 609 heridos". 100 niños asesinados o heridos "al día en tan solo dos semanas".

Esto tampoco se frenó tras el alto el fuego del pasado 10 de octubre de 2025. Según UNICEF, desde ese día y hasta el 13 de enero de 2026 han muerto al menos 100 niños.

Los niños como objetivo

El informe detalla cómo los ataques hacia la infancia palestina son deliberados. La Comisión enumera en su escrito varios casos de niños que, por ejemplo, "recibieron disparos mientras intentaban evacuar con sus familias" o "en lugares de refugio, como campamentos de desplazados, centros de distribución de alimentos u otros lugares".

En este señalamiento deliberado tiene mucho que ver la retórica usada por parte de los políticos israelíes, que acostumbran a tildar a los niños palestinos como "terroristas en sus discursos, declaraciones, los medios de comunicación y las redes sociales". El 9 de octubre de 2023, por ejemplo, Nissim Vaturi, vicepresidente de la Cámara israelí publicó en redes: "Borren Gaza. Nada nos satisfará más. No es aceptable que mantengamos una autoridad terrorista junto a Israel. No dejen a ningún niño allí. Expulsen a todos los que queden para que no puedan resucitar". El 30 de enero de 2025, Vaturi escribió de nuevo: "Gaza está llena de terroristas y todo niño que nace allí es un terrorista desde el momento de su nacimiento". Algo parecido dijo en julio de 2024 el diputado israelí Amit Halevi, quien declaró que 300 bebés palestinos ingresados en la maternidad del asediado Hospital At Shifa "nacieron terroristas".

Este tipo de afirmaciones no solo han servido a los soldados israelíes para excusar cualquier ataque, incluyendo a niños, sino también para sentirse "estimulados" a hacerlo.

Otras formas de violencia: colonos y civiles

La violencia israelí hacia la infancia palestina no proviene tan solo de las fuerzas militares del país, sino también y cada vez más de los colonos, pero también civiles. Entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de septiembre de 2025, los colonos mataron a dos niños e hirieron a 165. En muchos casos, relatan desde la ONU, "es difícil diferenciar entre las acciones de los colonos y las de las fuerzas de seguridad israelíes, dado que los colonos suelen operar conjuntamente con los soldados o bajo la protección o la inacción de estos, difuminando así la línea entre actores estatales y no estatales".

Torturas

Israel ha arrestado y detenido de manera arbitraria a niños y niñas desde siempre, también desde el 7 de octubre de 2023, aunque "se desconoce el número" con certeza "ya que las autoridades israelíes no han revelado ni los datos ni el paradero de los menores arrestados". Sí se sabe, por ejemplo, que tras el segundo alto el fuego Israel liberó a 44 niños que habían sido arrestados en Gaza.

Durante el asedio de Gaza, el Ejército israelí ha seleccionado de manera intencionada a niños de doce años o más para arrestarlos. Según las pesquisas, "estos niños fueron separados a la fuerza de sus familias, detenidos y tratados como adultos, sin distinción entre hombres y niños, y especialmente percibidos y tratados como sospechosos de terrorismo", la excusa de siempre. El maltrato comienza en el momento mismo de la detención, "a menudo en plena noche, cuando el Ejército israelí irrumpe en sus hogares, daña sus propiedades y genera un miedo y un trauma intensos, incluyendo agresiones físicas, esposamiento y vendaje de ojos".

Los testimonios de muchos niños demuestran además que la situación empeora en los centros de detención, donde fueron víctimas de "tratos extremadamente humillantes y abusivos". Entre otras cosas, aseguran haber sido obligados "a confesar, a desnudarse en ropa interior delante de otros, con los ojos vendados y esposados mientras se les obligaba a arrodillarse sobre grava o asfalto". Asimismo, fueron "golpeados con armas y pateados en la cabeza y otras partes del cuerpo y aterrorizados por perros".

La Comisión de Naciones Unidas "tiene conocimiento de informes de diferentes organizaciones que detallan graves problemas relacionados con las condiciones de los niños detenidos, incluidos casos de tortura, inanición, falta de agua, saneamiento e higiene, así como la denegación prolongada del acceso al baño".

Este maltrato prosigue incluso después de ser liberados. Antes de soltarles en un intercambio de prisioneros en noviembre de 2023, muchos niños declararon que "las autoridades israelíes los amenazaron con volver a arrestarlos si hablaban de lo que habían sufrido durante su detención", unas amenazas que solo "agravaron el abuso físico y psicológico sufrido", además de provocar "una existencia marcada por el miedo constante a ser arrestados y una profunda sensación de inseguridad".

Abusos sexuales

Los abusos sexuales cometidos por las fuerzas de seguridad de Israel no se limitan a las personas adultas. Desde el 7 de octubre de 2023, niños palestinos "han sido fotografiados y filmados en circunstancias humillantes y degradantes mientras eran sometidos a actos de naturaleza sexual, incluyendo la desnudez pública forzada".

La Comisión ya señaló en un informe anterior "que fotografía y filmar a niños y hombres palestinos desnudos" para luego "difundir dicho material [...] es una práctica nueva y de rápida propagación desde octubre de 2023".

Ataques a centros sanitarios y educativos

En este patrón sistemático de destrucción de la infancia, Israel también tiene como objetivos de sus ataques infraestructuras básicas para el desarrollo infantil, como los hospitales o los centros educativos. Los tres hospitales pediátricos que existían antes del 7 de octubre de 2023 se han visto obligados a cerrar con reaperturas puntuales, lo que ha obligado a muchos niños a tener que buscar atención en otros centros que no disponen del material necesario para sus tratamientos. Muchos niños recién nacidos, por otro lado, han fallecido por culpa de la falta de incubadoras.

Esta situación busca, como así han declarado muchos políticos israelíes, eliminar desde el nacimiento al pueblo palestino. En el primer semestre de 2025, el Ministerio de Salud de Gaza registró 17.000 nacimientos, un 41% menos respecto a los 29.000 que se registraron en el mismo periodo en 2022. Si antes de octubre de 2023 la tasa de aborto espontáneo rondaba entre el 7% y el 9% del total de embarazos, este porcentaje aumentó hasta el 300% tras el inicio del asedio.

Los ataques a los centros educativos no solo han perjudicado el necesario aprendizaje infantil, así como un desarrollo vital imprescindible, sino que también han supuesto la muerte de muchos al ser usados estos como centros de refugio tras octubre de 2023. Entre el 7 de octubre de 2023 y el 11 de octubre de 2025, 459 edificios escolares de un total de 564 "fueron alcanzados directamente" por el Ejército israelí, que tampoco ha tenido reparos en apuntar hacia escuelas de la UNRWA, perfectamente señalizadas.

Desplazamiento forzoso

A fecha de 13 de octubre de 2025, el 90% de la población gazatí viva se vio obligada a desplazarse dentro de la Franja de Gaza, lo que supone un claro crimen de guerra y una violación del derecho internacional humanitario. Según el informe de la Comisión, "los niños se han visto obligados a vivir en refugios y campamentos en condiciones que no solo son inhumanas, degradantes y humillantes, sino también peligrosas e inseguras".

Falta de alimentación

El asedio y el bloqueo de Gaza, sumados al desplazamiento forzoso, han expuesto a los niños palestinos "a niveles extremos de privación de alimentos incluso cuando no corrían un riesgo inmediato de inanición". La ONU alertó en 2024 de que uno de cada tres menores de dos años sufría desnutrición aguda o emaciación, es decir, un peso peligrosamente bajo para su estatura, lo que les ponía en riego real de muerte. Antes de octubre de 2023, el 96% del agua en Gaza "no era apta para el consumo humano".

En un informe anterior la Comisión advirtió que la falta de productos de higiene menstrual afecta a la dignidad y al bienestar físico o psicológico de las niñas. Los investigadores recibieron "información sobre niñas y mujeres que recurrían a alternativas caseras e improvisadas para las compresas sanitarias, lo que las exponía a un mayor riesgo de infecciones del tracto reproductivo y urinario, que podían provocar infertilidad, complicaciones en el parto y un mayor riesgo de infecciones de transmisión sexual".

La salud mental

Todo lo relatado anteriormente tiene sus consecuencias, por supuesto, en la salud mental. En marzo de 2026, el UNFPA (la agencia de salud sexual y reproductiva de la ONU) informó que el 96% de los niños sentían "que la muerte era inminente". Los informes médicos indican que la infancia gazatí presenta traumas agudos, incluyendo "una sensación generalizada de miedo, parálisis, mutismo, convulsiones, confusión, incontinencia urinaria y miedo a diversos estímulos, como ruidos fuertes".

¿Y entonces...?

Las recomendaciones de la Comisión Independiente de la ONU ya no se basan solo en el urgente freno a las operaciones militares israelíes, sino que el ataque deliberado contra la infancia palestina exige también que se garantice "la rendición de cuentas de todos aquellos responsables de crímenes contra los niños palestinos", algo que sirve "tanto para los perpetradores individuales como para quienes ocupan cargos de mando político o militar". En sus conclusiones, los investigadores se dirigen también al resto de Estados miembros de Naciones Unidas, a quienes piden que "detengan a todos los funcionarios israelíes contra quienes la Corte Penal Internacional (CPI) haya emitido órdenes de arresto", como el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.

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