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Monchi, director deportivo del Espanyol: "La tecnología actual dificulta encontrar perlas"

Monchi, director deportivo del Espanyol: "La tecnología actual dificulta encontrar perlas"

En medio de su merecido descanso tras dos años en Inglaterra junto a Unai Emery en el Aston Villa, Alan Pace, presidente del RCD Espanyol, llama a Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi (San Fernando, 1968), para conocerle. Se trató de una cena «sin interés profesional», según el gaditano, que desembocó en un café donde ya se pusieron las cartas sobre la mesa. «Fue un enamoramiento que tuvo su preparación y convencimiento por ambas partes», describe el director deportivo perico.

¿Dio miedo fichar con el Espanyol jugándose la categoría?
Miedo, no, preocupación y tensión, porque el proyector tenía y tiene mucha más viabilidad estando en Primera que habiendo descendido. Pese a que tenía una cláusula para salir en ese caso, cuando lo anunciamos, ya le dije a Alan que seguiría pasara lo que pasara. No me parecía profesional otra cosa.
¿Cómo lleva adaptarse a un Límite salarial bajo a la hora de fichar?
Con ayuda de gente dentro del club me he ido adaptando y he hecho un mercado acorde a nuestras posibilidades, que es algo que ya conocía por Alan cuando fiché.
Su especialidad es encontrar gangas que luego explotan.
En 26 años ves de todo. Sin pecar de presuntuoso, he tenido la suerte de ver más cosas buenas, aunque también ha habido errores. Tanto en Sevilla, Roma o Aston Villa hemos descubierto jugadores semi-desconocidos y que después han dado un rendimiento bueno.
¿La tecnología ha dificultado encontrar perlas?
Evidentemente ¿Por qué? Por todo el manejo del dato, las plataformas de visión del partido... las direcciones deportivas se han vuelto cosmopolitas, dominan más los mercados y todo es más complicado. Todavía se encuentran jugadores jóvenes, pero la competencia es mayor.
¿Cuándo terminan los datos y comienza el instinto?
El dato es la guía que te marca el camino y cuando la selección se acorta mucho ya te fijas en lo subjetivo. A partir de ahí también juzgas con las conversaciones con los jugadores para intuir por dónde viene su idea, sus necesidades y también conocer a las personas.
¿Cuál es su momento de decidir?
En esa fase final la opinión del entrenador es muy importante. Pero no soy sólo yo, hay un consenso en el staff a la hora de decidir que entre 7 o 8 nombres salga uno. Yo auno todas esas opiniones y las hago mías. Y el momento es más a través de conversaciones telefónicas. Si el jugador tiene hambre, ilusión...

Su labor no termina con el fichaje.
De hecho, la parte fundamental empieza después. Lo más importante es la adaptación del jugador. No hay malos o buenos fichajes sino malos o buenos rendimientos. Y ese rendimiento depende mucho también de lo que tú seas capaz de darle a la persona, no sólo al jugador.
¿Puede ser amigo de ellos?
Amigo, amigo, el concepto amigo no es fácil. Durante es difícil, posteriormente, sí. Yo creo que eso lo entienden los futbolistas. Yo me he sentado con un futbolista en mi despacho y le he ofrecido un cigarro. Porque para entenderles un poco hay momentos en los que tienes que coleguear con el jugador para intentar sacar lo mejor de él, pero sabiendo que mañana vuelves a hacer de directo deportivo.
¿Y con los entrenadores?
Intento que nuestra relación vaya en la misma dirección. Yo no soy competencia suya e intento transmitirle que su éxito es el mío. Si yo firmo 10 jugadores y los otros 12 que no son juegan y ganan me da igual. Lo que me importa es el equipo.
¿Su relación puede condicionar una decisión?
Lo subjetivo es importante, pero tampoco tiene que condicionar una decisión. Tienes que ser lo suficientemente profesional para separar las cosas. Yo tenía una magnífica relación con Marcelino, Michel o Manolo Jiménez y los he tenido que cesar y ahora son amigos. En el momento es complicado, pero el tiempo a cada uno nos da o nos quita razones.

¿Qué Espanyol proyecta?
Sobre todo intentar solidificar el proyecto de la manera más rápida posible. Hay muchos mimbres para que los que decidmos intentemos equivocarnos lo menos posible.
¿Es más fácil o difícil trabajar en un club donde no tiene tanta pasión?
Me transformo rápidamente en uno más que siente y padece. Es mi forma de entender el trabajo.

Sin descanso

En esa pasión, ¿cómo es su rutina?
Me levanto temprano y me voy pronto a la Ciudad deportiva donde me quedo hasta las 7 de la tarde. Luego vuelvo a casa y ahí me quedo.
¿No tiene hobbies?
No tengo tiempo. El que tengo lo dedico al San Fernando.
¿Y cuándo descansa?
Poquito. Mientras tengas el móvil encendido no se descansa y ningún director deportivo apaga el móvil.
¿Dónde se ve en 20 años?
La vida, este 2026, me enseñó a no planificar. Me llevé dos desgracias personales muy grandes, con el fallecimiento de mi madre y mi hermana. Y al final te das cuenta de que mirar más allá de un corto plazo y un medio plazo, tampoco sirve para nada.

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