Minuto 70. Pausa de hidratación de la segunda parte. Su hijo Davide y otro miembro del cuerpo técnico hacen una consulta a Carlo Ancelotti. El partido estaba resuelto y Vinicius tenía el trofeo de mejor jugador del partido bajo el brazo. Había marcado dos de los tres goles con que Brasil noqueó a Escocia y había hecho historia: era el quinto brasileño que marcaba en todos los partidos de la fase de grupos de un Mundial. Lo hicieron Jairzinho (1970), Romario (1994), Ronaldo y Rivaldo (2002) y ahora Vinicius. En todas esas Copas del Mundo, Brasil fue campeón. Ese buen augurio ni siquiera pasó por la cabeza de los aficionados, que andaban esperando otra cosa.
Con cánticos reclamaban al banquillo que, ahora que el objetivo se había logrado, Neymar volviera a jugar en un Mundial. Y Ancelotti se lo concedió. Entró por primera vez en la convocatoria y jugó casi 20 minutos. "Le di la oportunidad porque ha trabajado bien para recuperarse, muy serio y muy profesional. Se ha preparado para ayudar al equipo y se lo ha ganado. Jugó pocos minutos, pero jugó", reconoció Ancelotti, a quien no le costó encontrar la definición de lo que sentía la estrella brasileña. "No necesita motivación para jugar con la camiseta de Brasil. Tiene 34 años y la pasión por jugar de un niño, por eso le quieren", añadió.
El seleccionador, satisfecho por haber visto al equipo "más sólido, con menos errores con la pelota y más ritmo", también elogió al protagonista de la noche. "No voy a descubrir a Vinicius, es un top, uno de los mejores jugadores del mundo. No tenía dudas de cómo iba a llegar en esta Copa del Mundo y hasta marcó de cabeza, que es extraño para él", resumió.
Por si acaso la temporada le pesaba, tiene un plan que ayer ya puso en práctica en algunos momentos ante Escocia: "Podría descansar un poco, porque trabaja mucho. Cuando va por fuera, tiene que tocarla seis o siete veces, y por dentro, con una vez es una ocasión".
A Vinicius eso le da igual. Quiere marcar, y seguir la estela goleadora de las figuras, y honrar a su país. "Quería hacer lo mismo que hago con el Real Madrid con la camiseta de mi país",
Brasil espera rival en la ronda eliminatoria, quizá con tiempo para seguir en la mejora que se marca el italiano. "El objetivo era llegar a los cruces primeros, tenemos cosas que mejorar, cuando tenemos el control debemos jugar más rápido... pero estoy contento porque hemos evolucionado mucho desde el primer partido", analizó.