El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido este viernes la aplicación inmediata de la ley de amnistía y el regreso ya a España del expresidente de Catalunya Carles Puigdemont tras el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). “Si yo fuera el señor Puigdemont, yo me plantaba hoy en España sin ninguna duda”, ha afirmado Puente en una entrevista en RNE en la que ha añadido que el expresidente “lo tendría a huevo”.
En su opinión, «hay cosas que son insostenibles» y a las que “hay que plantar cara de una vez”, y ha señalado que el regreso sería un gesto de liderazgo político y una decisión coherente con lo que dice la legislación española, el TJUE y el Tribunal Constitucional.
Ha puntualizado que no sabe qué decisión va a tomar Puigdemont, una vez que el TJUE ha resuelto que la ley de amnistía es conforme al derecho comunitario, no menoscaba la directiva europea sobre terrorismo y que amnistiar la malversación no daña las finanzas europeas.
“Si yo no puedo circular libremente por un país que ha decidido libremente que yo sea libre, pues chico, vamos a ponernos todos colorados de una vez, dicen que más vale un minuto colorado que toda la vida amarillo, yo lo haría”, ha insistido.
El ministro ha considerado “tremendamente complicado de entender que la justicia española intente incumplir” la ley de amnistía y que se sostenga que “no se va a aplicar con carácter inmediato”.
El fallo del TJUE acredita, a su juicio, que hay una parte del poder judicial en España que no respeta la legitimidad del poder legislativo, que cuestiona su capacidad para decidir cómo regula la vida del país y que cree que está por encima de él.
Turull tilda de “miseria y frivolidad” el comentario de Puente
El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha criticado los comentarios del ministro: “Cuanta miseria y frivolidad”, ha escrito en la red social X.
Para que fuera posible la vuelta de Puigdemont a España, todavía habría que esperar a que el Tribunal Constitucional anule la decisión del Tribunal Supremo, recurrida por el expresidente, que determinó que el delito de este último no entraba dentro de los amnistiables por la ley.