Más TACO. O sea, "Trump Always Chickens Out", que viene a ser "Trump siempre se acobarda". Es lo que ha vuelto a pasar en la tarde de este jueves, en la que el presidente de Estados Unidos ha cancelado in extremis sus anunciados planes de reanudar los ataques militares estadounidenses contra Irán. Alega que las negociaciones con Teherán han avanzado hasta los más altos niveles del liderazgo iraní y han sido aprobadas por una amplia coalición de potencias regionales. Que la paz está más cerca, que no hay necesidad de sembrar la destrucción esta noche.
El drástico cambio de rumbo se produce horas antes de que se previera la ejecución de los ataques, prometidos como de gran magnitud, esta misma noche. Sin embargo, los detalles del avance diplomático tras más de tres meses de guerra -incluida la forma en que el liderazgo iraní había manifestado su aprobación- no quedan claros de inmediato en la publicación de Trump en Truth Social, que es a lo único a lo que podemos agarrarnos.
"Basándome en el hecho de que las conversaciones con la República Islámica de Irán han llegado al más alto nivel del liderazgo iraní y han sido aprobadas, yo, como presidente de los Estados Unidos de América, he cancelado los ataques y bombardeos programados contra Irán esta noche", escribió el dirigente republicano.
"Las discusiones y los puntos finales han sido aprobados, tanto en concepto como en detalle, por todas las partes involucradas, incluyendo Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania, Egipto y otros. El bloqueo naval se mantendrá en plena vigencia hasta que se finalice esta transacción. La fecha y el lugar de la firma se anunciarán próximamente", añade.
Irán no ha emitido comentario alguno de inmediato. Trump ha afirmado repetidamente que un acuerdo con Teherán era inminente. De hecho, la última vez que lo vendió tan tan cerca dijo que estaría para el pasado fin de semana. Sin embargo, el régimen teocrático siempre ha negado estas afirmaciones norteamericanas.
A primera hora de la tarde en Europa, poco después de amanecer en EEUU, Trump había dicho que atacaría a Irán "con mucha fuerza esta noche" e incluso agregó que quería tomar en algún momento la isla de Jarg o Kharg, un centro de infraestructura petrolera iraní, después de que un segundo día de ataques por ambas partes en el Golfo pareciera amenazar con un regreso a la guerra total. Un frágil alto el fuego está vigente en la zona desde principios de abril, pero siempre amenazado, nunca tanto como en las últimas horas, desde que Washington y Tel Aviv lanzaron su ataque conjunto, el 28 de febrero de este año.
"Estrategias erróneas"
Fuentes iraníes y funcionarios occidentales habían declarado anteriormente que las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre un acuerdo de paz preliminar se habían intensificado, exponen medios como Reuters y AP, mientras que la reanudación de las hostilidades esta semana socavó las perspectivas de una pronta resolución del conflicto.
Los precios del petróleo cayeron este jueves bruscamente después de que Trump anunciara la cancelación de los planes estadounidenses de atacar Irán, mientras que las acciones extendieron sus ganancias. El principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió contra cualquier acción precipitada tras las amenazas iniciales de Trump.
"Las estrategias erróneas y las decisiones impulsivas empeorarán la situación por completo, provocarán el colapso de la infraestructura y los mercados energéticos y crearán un atolladero interminable en el que quedarán atrapados durante años. Verán un Irán diferente", escribió en X.
El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, instó por su parte a ambos adversarios (de Israel no se habla porque no está teniendo papel alguno en el proceso negociador) a redoblar sus esfuerzos "hacia un acuerdo pacífico, integral y duradero que promueva la paz y la seguridad regionales e internacionales", declaró el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
La guerra ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, y ha disparado los precios mundiales del petróleo desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán el 28 de febrero.
A pesar de las recientes hostilidades, tres fuentes iraníes y funcionarios occidentales afirmaron que las conversaciones aún no habían abordado en detalle cuestiones como un mecanismo para la liberación de miles de millones de dólares de fondos iraníes congelados.
"Desde el punto de vista militar, esta guerra es un callejón sin salida. Los estadounidenses no pudieron lograr sus objetivos atacando a Irán. Ha habido avances en las negociaciones", declaró una de las fuentes iraníes a Reuters.