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Adiós al futbolista hortera y chandalero

Adiós al futbolista hortera y chandalero

El repertorio es magnífico. Olise lleva un enorme Hermès de 15.000 euros. Rabiot, un Louis Vuitton clásico. Mbappé es fiel a Dior, aunque mi favorito es Thuram, con su Chanel verde de edición limitada... Las revistas de moda están fascinadas estos días con los bolsos (no bolsas de deporte: bolsos) que Les Bleus se han llevado a EEUU: "Lección de estilo a la francesa", "Increíblemente lujosos y totalmente patriotas"... No olvidemos que la mayor cotizada de Francia es una empresa de lujo (LVMH). Vaya si son patriotas.

No deja de ser irónico que el fútbol se haya convertido en uno de los grandes escaparates del lujo, cuando siempre se había asociado el gusto de los jugadores con la cara más hortera y ostentosa de las marcas, la repudiada por el dinero viejo: los logos enormes, los cinturones de hebillas brillantes. Hoy, el lujo silencioso ha muerto, el sector sufre (las ventas de bolsos, su principal motor, han caído un 10% desde 2023, lo que supone un agujero anual de 7.000 millones de euros, según el Wall Street Journal)... y acelera su apuesta por el fútbol.

Antes el Mundial era una batalla entre los clásicos de ropa deportiva: Adidas vs. Nike. En Qatar ganó Adidas, pero Vuitton avisó de lo que venía con un anuncio que enfrentaba a Messi y Cristiano... al ajedrez. Este año, la apuesta estética es formidable: Nike tira del archivo de Virgil Abloh para los estadounidenses, se alía con Jacquemus para los franceses... Burberry y Balenciaga han lanzado campañas futboleras. Dembélé posa para Zegna, Mourinho para Ferragamo. Por su parte, los chicos de la selección española visten por primera vez ropa de calle de una gran marca: Loewe. Hasta los más sosos de La Roja parecen modernitos, hasta los rizos de Cucurella tienen otro aire.

Está claro que el dinero no compra el gusto pero una prenda cara (con la calidad de sus materiales, el buen corte, su prestancia) sí puede mejorar el estilo propio... y el ánimo. "Me gusta vestir bien hasta para comprar el pan", dijo hace tiempo Koundé.

Famoso por sus llamativos estilismos y su pasión por la moda (ha hecho campañas con Jacquemus, le hemos visto en el front row de Vuitton), en una ocasión, cuando se metieron con las vestimentas de su selección, amenazó irónico: "A la próxima concentración, llegaremos todos con el chándal, las botas de tacos y una parka si llueve". Obviamente, Koundé no ha cumplido su amenaza: puede que antes a los jugadores les bastase un logo para presumir de estatus, pero ahora quieren presumir de estilo.

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