«Ojalá pronto podamos hacer la entrevista en español», se disculpa Cian Uijtdebroeks (Abolens, Bélgica, 2003), tan simpático como advertían. Absurdo como un belga por soleares, en su caso, un belga como líder (y esperanza) de un equipo español, el Movistar Team. Fue promesa precoz, pareció juguete roto y ahora debuta en el Tour de Francia con 23 años. Responde un par de días antes de acudir a Barcelona desde la altitud de Andorra, donde vive junto a su novia, la campeona del mundo Magdeleine Vallieres.
Pregunta. ¿Cómo ha ido la puesta a punto para el Tour?
Respuesta. Todo bien. En el Dauphiné me puse un poco enfermo. En mitad de la carrera tuvimos problemas de salud en el equipo y sólo conseguimos terminar tres corredores. Lo pasé un poco mal, aunque durante la propia carrera me fui recuperando. En altura he trabajado los últimos detalles de la preparación y siento que mi mejor forma está cada vez más cerca. Conclusiones positivas.
P. A pesar de la gripe, en las últimas etapas de montaña, se te vio con los mejores. ¿Eso te da confianza?
R. Sí, exactamente. Nos da confianza porque sabíamos que llegaba sin demasiada preparación específica de competición. Habíamos trabajado mucho la base para dejar margen de mejora de cara al Tour. Poder estar ahí con los mejores fue una señal muy positiva.
P. ¿Cómo de nervioso pone debutar en un Tour?
R. La tensión va aumentando. Es especial empezar en Barcelona. Vivo en Andorra y lo hice en Girona, así que la sensación es de estar un poco en casa. También recuerdo que mi primera gran vuelta fue la Vuelta de 2023, que igualmente comenzó en Barcelona. Ya conozco la zona y eso transmite tranquilidad. Además, hacerlo con un equipo español es todavía más especial. Tengo curiosidad por descubrir cómo es realmente el Tour. Todo el mundo dice que es mucho más estresante que cualquier otra carrera. Veremos.
P. ¿Cómo lleva la responsabilidad de ser líder del Movistar?
R. A principio de temporada pensábamos en hacer Giro y Vuelta, pero el equipo me dijo que, si queremos llegar a ser realmente competitivos en el Tour en el futuro, era el momento de descubrir esta carrera. Estuve completamente de acuerdo. Poder debutar como líder del equipo es un honor. No me añade presión; al contrario, me hace sentir orgulloso. El objetivo es la general, aunque sinceramente, Tadej y Jonas están en otro nivel. Cuando luchas ahí, ganar etapas se vuelve complicado porque estás siempre cerca de ellos.
P. ¿Tienes ganas de descubrir el Alpe d'Huez?
R. Muchísimas. Es el fin de semana que más espero. Es la parte más dura del Tour y creo que se adapta muy bien a mis características: mucha montaña, puertos largos y de resistencia. Habrá diferencias enormes y la clasificación general puede cambiar completamente durante ese último fin de semana. Será fundamental llegar allí fresco y para eso necesitaré mucho la ayuda del equipo.
P. ¿Qué recuerdos tienes del Tour cuando eras niño?
R. Lo veía muchísimo. De pequeño admiraba a Chris Froome. También recuerdo a Pauwels, que ahora es seleccionador belga y luchaba por las etapas. Después llegó Roglic, que también me inspiró. Soy un belga raro: siempre me fijé más en las grandes vueltas que en las clásicas.
P. ¿Había ciclistas en tu familia?
R. No. Soy el primer deportista de la familia. Cuando era pequeño me apasionaba el automovilismo. Me encantaban los rallies, como los que corría Dani Sordo. Y me siguen encantando. Pero para competir ahí necesitas empezar joven y tener una familia involucrada en ese mundo. Como no era mi caso, lo más parecido que podía hacer era competir en bicicleta. Así empecé y poco a poco me enamoré de este deporte.
P. ¿Cómo vive un rival el dominio de Pogacar?
R. Le admiro. Es impresionante ver los números que mueve. A veces piensas que tus propios datos son muy buenos y luego ves los suyos y son todavía mejores. Creo sinceramente que es el mejor corredor que hemos tenido desde hace mucho tiempo. Por un lado es verdad que hace que ganar sea mucho más difícil, pero por otro también es bonito poder competir contra un ciclista de ese nivel. Espero que algún día decida que ya ha ganado suficiente y podamos luchar nosotros por las victorias.
P. En los últimos años el Tour no ha sido fácil para Movistar. ¿Se siente parte de un cambio generacional con García Pierna, Romeo, Castrillo...?
R. Sí, completamente. El equipo fichó a muchos jóvenes el año pasado y creo que ahora está creciendo una nueva generación con nosotros. Intentan que coincidamos mucho en las carreras para crecer juntos. En el Dauphiné dimos pasos importantes como grupo. No solo por los resultados, sino por cómo funcionamos como equipo.
P. ¿Cómo es para un belga formar parte de un equipo tan español?
R. Soy una persona que sonríe mucho, pero también soy muy exigente conmigo mismo. En un equipo español el ambiente es más relajado y cercano. A veces, cuando soy demasiado estricto conmigo mismo, ellos consiguen relajarme. Lo mejor es que se siente como una familia. Cuando estamos concentrados o compitiendo no parece trabajo; parece que estás viajando con tus amigos.
P. Hábleme de su lesión.
R. Fue un año y medio muy duro. Sentía una pierna completamente dormida, sin sensibilidad. Cambiamos la posición por cuestiones aerodinámicas y empezaron esos problemas. Lo peor era que no sabíamos cuál era la causa. Después de muchas pruebas y especialistas descubrimos que todo se debía a la posición sobre la bici. El año pasado volvimos a modificarla y desaparecieron los problemas. Cuando no sabes de dónde viene una lesión, resulta difícil recuperar la confianza. Pero nunca pensé en rendirme, me gusta demasiado el ciclismo.
P. Desde muy joven se habló mucho de ti y llegaron comparaciones con grandes ciclistas... ¿Fue difícil gestionar esas expectativas?
R. La verdad es que no leo demasiado todo eso. Es bonito cuando te comparan con grandes corredores porque es un honor, pero al final tienes que seguir tu propio camino. Cada ciclista tiene un desarrollo diferente. Mira a Roglic, a Jonas o a Pogacar: todos siguieron trayectorias distintas.
P. ¿Cómo es Cian fuera del ciclismo?
R. Me sigue encantando el automovilismo. ¡Me gustaría ir a ver la Fórmula 1 cuando llegue a Madrid! De niño pasaba muchísimo tiempo en la granja. Mis padres no eran agricultores, pero vivíamos en un pueblo pequeño y, después del colegio, siempre iba a ayudar: conducía tractores y cuidaba animales.
P. Y para terminar... ¿cuál es tu puerto favorito?
R. Me encantan todos. Pero si alguien quiere encontrarme, seguramente estaré casi todos los días subiendo La Rabassa.