«Ahora nos toca un momento de reflexión y ponernos a trabajar». En los pasillos del NH Eurobuilding, a unos metros del Santiago Bernabéu, Florentino Pérez y su círculo más cercano celebraron hasta las dos de la madrugada la victoria en las elecciones del Real Madrid. Un triunfo que consideraron «contundente», pero admitían también, ya en los primeros momentos de análisis, que esperaban conseguir todavía más votos, especialmente para enfocar con optimismo el referéndum para el cambio societario. El 35% de apoyo logrado por Enrique Riquelme mostró no sólo la buena opinión que parte de los socios ha tenido sobre el joven candidato, sino también el rechazo a algunas propuestas y resultados del presidente en los últimos tiempos. Incluida la idea de crear una filial a la que traspasar el negocio del fútbol y de la que vendería una mínima parte.
Florentino aseguró durante la campaña que «nada más acabar las elecciones quiero convocar una asamblea de compromisarios y hacer un referéndum». Esa declaración le pone como primera tarea la convocatoria de dicha asamblea para explicar el proyecto que ya introdujo en la Extraordinaria de noviembre de 2024. «Traeremos una propuesta de reorganización societaria del club que, con claridad, asegure nuestro futuro, nos proteja de las amenazas que sufrimos y, ante todo, garantice que los socios seamos propietarios de verdad de nuestro club, propietarios reales de nuestro patrimonio económico y de pleno derecho», aseguró aquel día.
Casi dos años después, Pérez mantiene el mismo discurso pero sigue sin fecha para la realización de dicho referéndum. Cuando anunció la convocatoria de elecciones, esperaba que las urnas le otorgaran el peso suficiente para citar con tranquilidad a los socios a la siguiente votación, pero los números hacen peligrar un posible «sí» al gran cambio que plantea.
El artículo 58 de los estatutos del Madrid informa que «solo procederá la transformación, fusión o extinción del club cuando así se acuerde por mayoría absoluta de los socios con derecho a votoen referéndum convocado al efecto por la asamblea general extraordinaria». El censo electoral de estas elecciones era de 75.208, por lo que para lograr el «sí», Florentino necesitaría que más de 37.605 socios votaran a favor en el citado referéndum.
Estas cifras son las que marcan el análisis de estas elecciones en el seno de la Junta Directiva de Pérez, que ha tenido el apoyo de 21.741 socios en estos comicios. Llamar a las urnas a los aficionados será clave, porque Florentino necesita una participación mucho mayor para subir el número de apoyos, y eso que en esta ocasión se rozó el 40% en unas elecciones históricas. De ahí sus primeras palabras en el Eurobuilding tras confirmar su victoria: «Quiero dirigirme a los que no me han votado. Voy a atender todas sus explicaciones e indicaciones. Tenemos una gran sensibilidad para escuchar sus problemas. Vamos a estar mucho más cerca de nuestros socios», aseguró, en un mensaje de trascendental importancia para su futuro a medio plazo.
Documento a UEFA
El segundo frente institucional que el Madrid activará tras las elecciones tiene que ver con el Caso Negreira, otro de los nombres propios más repetidos por Florentino durante la campaña. Pérez, que cambió el tono contra el Barça tras la salida del conjunto culé del proyecto de la Superliga, enviará en los próximos días a la UEFA un dossier informativo que sirva para castigar al Barcelona por su implicación en el pago al vicepresidente de los árbitros. Un documento que llegará al despacho del ente continental justo cuando Florentino ha reconducido su relación con Aleksander Ceferin, con el que estuvo reunido en el fin de semana de la final de la Liga de Campeones. El pacto para no continuar adelante con los juicios por la Superliga ha empujado también al Madrid a realizar este dossier de más de 500 páginas que tiene como misión principal una sanción «ejemplar» al conjunto azulgrana.
«Haremos conciertos», aseguró también Florentino en la campaña. El presidente confía en que el Ayuntamiento y la Comunidad empujen también para el regreso de los eventos musicales al Bernabéu una vez superada la pelea en los tribunales. Eso, junto a la apertura del famoso SkyBar, el restaurante de 700 metros cuadrados, cuando se superen los problemas generados por la primera empresa encargada de su explotación, deberían cambiar el día a día del estadio.
En el plano deportivo, la campaña ha servido para concretar ideas. Mourinho, Konaté y Dumfries están firmados y hoy, martes, se espera el primer movimiento de Florentino por el galáctico prometido. El Bayern se niega a vender a Olise y el PSG no parece querer negociar por Vitinha ni Joao Neves, así que la cúpula madridista trabaja en cómo gastar los 150 millones que aseguró tener disponibles para una oferta y estudia también cómo remodelar el centro del campo.
Mucho trabajo para Florentino en el campo y en los despachos.