Cultura

El taquillazo consagrado al viejo Hollywood

El taquillazo consagrado al viejo Hollywood

Una franquicia de dibujos animados multimillonaria es un lugar extraño para encontrar una parodia del cine mudo, pero Minions & Monsters[en los cines de España desde el 1 de julio] lo logra. En la nueva película, las parlanchinas criaturas amarillas se convierten en estrellas en los albores de Hollywood y arrasan con la era del cine mudo con su peculiar sentido del humor, además de participar en acrobacias propias de los cómicos Charles Chaplin y de Buster Keaton.

Durante esta aventura, el director Pierre Coffin, quien también presta su voz a los minions, hace referencia a King Kong, Casablanca y Ciudadano Kane. Incluso hay un cameo del creador de Star Wars, George Lucas, quien se interpreta a sí mismo, y algún guiño a Matrix y E.T.

Esta es una relación de los hitos cinematográficos representados este verano por los minions, convertidos en Minions & monsters en figuras clásicas por derecho propio.

Los minions aparecen en las primeras películas de la historia.

Los estudios de animales del fotógrafo Eadweard Muybridge suelen considerarse los primeros ejemplos de cine. En una imagen de 1878, capturó las zancadas de un caballo al galope. En otra, a un perro corriendo. ¿Pero qué pasaría si ese cachorro persiguiera a un minion con salchichas? Minions & Monsters comienza insertando a los minions en algunos de los primeros ejemplos cinematográficos, así como en La llegada de un tren a La Ciotat de los hermanos Lumière (1896) y Viaje a la Luna de George Méliès (1902). En la versión minions de esta última, la luna tiene el rostro de un minion.

Los minions se convierten en estrellas del cine mudo.

La admiración de Coffin por las estrellas del cine mudo como Charles Chaplin y Buster Keaton se remonta a sus inicios en la animación. «Nos los pusieron como ejemplo, porque no tenían el don del habla», dice el cineasta. «Tenían que transmitir emociones con sus movimientos». Cuando los minions aterrizan en Hollywood, Coffin incluye numerosos homenajes a estos pioneros. Un personaje al estilo Chaplin es absorbido por los engranajes de una gran máquina, una referencia a Tiempos modernos (1936). Los minions también obligan a Harold Lloyd a colgarse de un reloj, como en ¡La seguridad es lo último! (1923), y hacen que una casa se derrumbe sobre Buster Keaton, en un guiño a El héroe del río (1928). En la película de Coffin, fueron los minions quienes inspiraron a figuras como Chaplin y Keaton a tener sus mejores ideas.

«La idea era sencilla, consistía en decir que, mientras hacían todo esto, les estaban complicando las cosas, pero que al final, por eso el resultado se convertiría en algo icónico», dice Coffin.

Los minions se ven obligados a adaptarse al cine sonoro.

A lo largo de su historia, el cine mostró lo difícil que fue para algunas estrellas del cine mudo la transición a la era del sonido, que llegó en 1927 con el estreno de El cantante de jazz, producida por Warner Bros. Los minions también tienen problemas para adaptarse, pero Coffin los muestra insertándose en películas de la década de 1940.

No es un hecho históricamente exacto, pero es una forma que tiene la película de incluir más homenajes. En una escena, un minion interpreta a un detective llamado Humphrey, un guiño a Humphrey Bogart, el curtido héroe de El sueño eterno y El halcón maltés. Pero en lugar de diálogos románticos, el minion dice «lasaña».

Un minion también protagoniza y arruina la escena inicial de Ciudadano Kane (1941). Al igual que Charles Foster Kane, el personaje de Orson Welles, un minion sostiene una bola de nieve y la deja caer al suelo. Pero no pronuncia la famosa frase «Rosebud». En cambio, dice: «¡Oh, mierda!».

«La gente me decía: 'Los niños no lo van a entender'», comenta Coffin. «Sí, pero a los niños les va a encantar ver a un tipo en su lecho de muerte dejando caer algo y diciendo: '¡Oh, mierda!'».

Los minions finalmente se encuentran con los monstruos.

Un minion muy trabajador llamado James decide hacer su propia película de monstruos y, al filmarla, libera accidentalmente a Irene, un monstruo gigante hecho de una sustancia naranja viscosa con un montón de ojos en su cuerpo. Irene es una referencia a la película de 1958 La masa devoradora.

«[Cuando] tenía ocho o nueve años, estaba aterrorizado con esa película», explica Coffin. «Cuando la volví a ver, justo antes de hacer esta película, dije: '¿Qué demonios?. No da miedo para nada'».

Los minions hacen ciencia ficción clásica.

Al final, un grupo de minions salva el día con la ayuda de Dort (interpretado la voz de Jesse Eisenberg), un robot torpe. Todo evoca la ciencia ficción de los años 50, películas como El día que la Tierra se detuvo, un clásico sobre una nave espacial que aterriza en Washington D.C. y que presenta a un robot llamado Gort. Coffin estaba especialmente interesado en hacer alusión al trabajo del maestro de los efectos especiales Ray Harryhausen, quien creó la inquietante aeronave flotante en La Tierra contra los platillos voladores de 1956.

«Los efectos eran increíbles», dice Coffin. «Así que me dije: deberíamos hacer referencia a eso, pero intentando hacerlo un poco mejor técnicamente».

Aunque no se entiendan todas estas referencias, es fácil reírse de las disparatadas travesuras de los minions. Como muchos cómicos, desde Chaplin hasta aquí, «no hay ningún personaje que se caiga que no sea gracioso", como dice Coffin.


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