Cultura

Javier Esteban, el hijo de taxista que ha levantado a pulso el Festival Icónica: "Se le temía al verano sevillano, pero ahora los artistas piden venir a la Plaza de España"

Javier Esteban, el hijo de taxista que ha levantado a pulso el Festival Icónica: "Se le temía al verano sevillano, pero ahora los artistas piden venir a la Plaza de España"

Cuando Javier Esteban (Sevilla, 1981) planteó hacer un festival de música en verano en Sevilla, muchos torcieron el gesto porque ¿quién iba a ir a un concierto a más de 40 grados al aire libre en una de las ciudades más calurosas de España? Él siempre creyó en el proyecto y, contra viento y marea, apostó por su idea hasta lograr consolidarla a pulso y sin la ayuda de fondos de inversión ni de las grandes promotoras internacionales. Este jueves arranca la sexta edición del Icónica Santalucía Sevilla Fest con Aitana, que ha colgado el cartel de sold out en las dos noches que actuará en la capital hispalense.

«Se le temía al verano sevillano, pero ahora los artistas piden venir con sus espectáculos a la Plaza de España», resume a EL MUNDO Esteban, recordando, por ejemplo, que The Prodigy quiso repetir el año pasado tras el éxito de su actuación en 2024, cuando los músicos se bajaron del escenario con la sensación de haber hecho uno de los mejores conciertos de su carrera. «El mejor, según contaban ellos, fue en la Plaza Roja de Moscú, pero cuando terminaron en Sevilla ya no lo tenían tan claro», recuerda Esteban.

Los artistas se sienten atraídos por el impagable escenario patrimonial e histórico donde discurren los conciertos: la Plaza de España, proyectada por el arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929, que ha sido, además, plató de clásicos del cine como Lawrence de Arabia o Star Wars: Episodio II - El ataque de los clones. Para los conciertos, la icónica plaza luce espectacular con una iluminación cuidada al detalle.

No solo The Prodigy quedó entusiasmado por el enclave de los conciertos del Festival Icónica. En la edición del año pasado, el cantante del grupo mexicano Maná hizo una llamada en directo a su hijo, durante el concierto, para decirle que estaba el sitio más espectacular donde había cantado. Y Patty Smith, cuando actuó en 2022, estuvo varios días contando en sus redes sociales su experiencia en Sevilla y mostrando fotos en los diferentes restaurantes en los que había estado.

«La marca Sevilla también suma porque cada vez son más los artistas que vienen varios días antes o se van varios días después para disfrutar de la ciudad. Y todo esto, junto a la producción de primerísimo nivel, con lo último en tecnología, tanto en sonido como en iluminación, es lo que se ha comido el temor al calor», resume Esteban, CEO en Green Cow Music, además del director del festival.

Cartel ecléctico

El cartel, como en ediciones anteriores, es de lo más ecléctico. Hay una treintena de conciertos desde hoy hasta el 18 de julio, con el cierre de Sting, que también ha colgado del cartel de sold out. Entre los artistas internacionales: Robbie Williams (30 de junio), Lenny Kravitz (1 de julio), Juan Luis Guerra (5 de julio), Marily Manson (6 de julio), Moby (7 de julio), Maroon 5 (9 de julio), Fatboy Slim (14 de julio) y Jamiroquai (16 de julio). Entre los nacionales, para todos los gustos y edades: Lola Índigo (11 de junio), Pablo Alborán (12 de junio), Raphael (18 de junio), La Plazuela y Califato 3/4 (21 de junio), Isabel Pantoja (27 de junio) y Antonio Orozco (4 de julio), entre otros. Cuando finalice el concierto de la tonadillera, su hijo Kiko Rivera protagonizará una sesión de DJ en otro escenario del recinto. Es la primera vez que ocurre.

De los 20.000 espectadores que reunió la primera edición, celebrada en 2021, se va a pasar a los más de 350.000 que se esperan para este año, lo que posicionará al Festival Icónica como el evento musical con más afluencia de España, por encima del Arenal Sound o Primavera Sound Barcelona, según los datos que barajan los organizadores de la cita sevillana.

De barrio obrero

Entre los más orgullosos de estos números están los padres de Javier Esteban, criado en el barrio obrero de Rochelambert de Sevilla. Su padre, ya jubilado, era taxista, y su madre ha sido funcionaria de la escala básica en parques y jardines. Vivió con ellos hasta los 34 años y ahora disfrutan en primera fila de los éxitos de su hijo. Al padre, lo llaman «presidente» en la oficina de Green Cow, centro de operaciones del festival, ubicada a muy pocos metros de la Plaza de España. «Mi padre está más horas que yo aquí, tiene una relación muy especial con todo el mundo. Antes de que me manden a mí los reportes de cuánto van vendiendo los artistas, los recibe él», bromea Esteban.

Los baños de luxe que hay en el festival son culpa también de la familia de Esteban. No tienen nada que ver con los aseos portátiles químicos que suele haber en otros eventos musicales. «Tenía claro que no quería eso. Mi tía tuvo un problema con uno de esos baños en un festival que organizaba yo y nunca más», añade.

En su familia no hay ningún promotor musical que le enseñara el camino. «El primer vinilo que me regalaron fue de Cantores de Híspalis, cuando tenía tres añitos porque vinieron al barrio, el Día de Andalucía, a un concierto. A mí aquello me impactó. En el bautizo, me regalaron una guitarra». Solo eso y una gran pasión por la música de todos los estilos.

En el Festival de Icónica se embarcó con los 60.000 euros que tenía ahorrados. Para esta edición, el presupuesto es de 22 millones de euros. «La ilusión que tú demuestras convence a la gente e incluso a los bancos. Esto es un tema vocacional porque no soy un empresario al uso», confiesa.

A los detractores del proyecto y a los que ponen el grito en el cielo porque haya un festival en un enclave histórico les dice: «La gente que viene a ver un concierto a la Plaza de España no trae un martillo para romper cosas. Ni hemos matado patos ni hemos roto cerámica». De hecho, este año van a contratar un servicio de veterinario para velar por los fauna del enclave. Sigue subiendo la plantilla del festival.


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