Hollywood y Marilyn Monroe son dos entes indisolubles. Era inevitable que el Museo de la Academia de Cine de Los Angeles le dedicara una exposición a la rubia platino universal con motivo de los 100 años de su nacimiento, que se cumplen el lunes. La muestra es un despliegue generoso de objetos relacionados con la vida pública y privada de la actriz, incluyendo pósters de sus cintas más recordadas, retratos, fotogramas y objetos personales de la mujer que acabó convertida en el icono más reconocible de la industria del cine americano.
No es solo un homenaje meticulosamente planeado por la Academia de Hollywood y el infinito poder de su vasta colección de objetos cinematográficos. Es un paseo diseñado para nostálgicos y apasionados de Norma Jean, que siguen siendo legión pese al siglo que ha pasado desde su nacimiento y los 64 años desde el día en que se quitó la vida con barbitúricos, en agosto de 1962.
Entre los centenares de objetos que completan la muestra —algunos de ellos pertenecientes a colecciones privadas—, hay curiosidades como la mascarilla adelgazante para la cara que usaba después de que le dijeran que tenía papada, objetos de la película que nunca llegó a terminar a las órdenes de George Cukor, Something's Gotta Give (1962), o joyas como el vestido blanco que usó para la escena del metro en Nueva York de La tentación vive arriba (1955), cuando Billy Wilder descubrió lo desesperante que era trabajar con Marilyn y lo hipnótica que resultaba al mismo tiempo.
Cuatro años más tarde, el legendario realizador recurrió de nuevo a su brillo y capacidad innata para la comedia para rodar Con faldas y a lo loco (1959), flanqueada por Jack Lemmon y Tony Curtis. Dos de los vestidos que lució en la cinta son parte de la muestra, como también lo es la prenda rosada con guantes a juego que inmortalizó en Los caballeros las prefieren rubias (1953).
Amy Homma, la directora del museo, describe a Monroe como "una fuente inagotable de inspiración y fascinación", además de "una visionaria". Sophia Serrano, la curadora que ha explorado la figura de la actriz durante dos años, cree que era una pionera en muchos aspectos, una luchadora innata. "Aunque tuvo un final trágico, la gente la percibe como un símbolo de resistencia", indica. "La vieron luchando contra el estudio, buscando obtener papeles con más matices y sin conseguir los roles que deseaba... Mucha gente se aferra a ella porque les da esperanza".
Marilyn era símbolo de belleza deslumbrante, glamour y erotismo. También de fragilidad e inocencia, con su timbre de voz medio infantil. Y de soledad, batallando de forma constante con sus fantasmas e inseguridades. Pero era una mujer de carácter. En 1952, cuando un periodista descubrió que la actriz había posado desnuda para un calendario cinco años antes, se negó a doblegarse a las presiones del jefe de la 20th Century Fox, Darryl Zanuck. Dio la cara en una entrevista y reconoció que era ella la de las fotos. "Estaba arruinada y necesitaba el dinero... no me avergüenzo de ello. No he hecho nada malo", dijo.
Serrano ha tratado de reflejar todo eso en la exposición, que no será el único homenaje para celebrar los 100 años del nacimiento de la estrella. En Palm Springs, donde la artista californiana se solía refugiar con el clan de Frank Sinatra, hay previstos multitud de eventos alrededor de su figura, desde la apertura de una nueva tienda temática hasta un intento de batir un récord Guinness con la mayor concentración de personas disfrazadas de Marilyn.
La casa Julien's de Los Angeles subastará piezas de su vestuario personal el 4 de junio, incluyendo algunas lucidas por la protagonista de Niágara, tanto en su vida privada como en sus papeles cinematográficos más célebres. Y el mundo editorial tampoco ha querido perderse la efeméride. Han salido nuevos relatos indagando en el misterio de su muerte y recopilaciones de algunas imágenes icónicas de la actriz. Marilyn es infinita. Poco importa que su carrera durase tan solo 15 años. Hay una melancolía y una fascinación impresa en su figura que no pierde vigencia. Representa las luces y las sombras de una época irrepetible.