Más leña al fuego. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha lanzado una nueva amenaza a Irán, tras el último intercambio de ataques que se inició en respuesta de Washington al derribo de un helicóptero apache sobre el Estrecho de Ormuz. El mandatario ha acusado a las autoridades iraníes de dilatar la negociación de un acuerdo que suponga una salida a la campaña de ataques estadounidenses-israelíes del pasado abril. Y ha asegurado que ahora pagarán el precio.
"Irán solo habla y no actúa. ¡El matón de Oriente Medio está MUERTO! Han tardado demasiado en negociar un acuerdo que les habría beneficiado enormemente, ¡ahora tendrán que pagar el precio!", ha publicado Trump en un mensaje en su propia red, Truth Social.
Posteriormente, en el marco de una entrevista telefónica con su medio predilecto, Fox News, Trump ha deslizado una antigua amenaza que ya formuló en los momentos de mayor tensión con Teherán, la de recurrir a ataques militares contra infraestructura energética o de carácter civil, como centrales eléctricas o puentes. Cuando el presidente todavía lanzaba ultimátums que acababan siendo aplazados por él mismo posteriormente, llegó a asegurar que "una civilización moriría esta noche", en referencia a lo que ocurriría si no se aceptaban las condiciones de Washington.
Irán ya respondió a la amenaza de volar centrales y puentes con cadenas humanas
Aquella amenaza de recurrir al uso de la fuerza sobre infraestructura de uso civil y energético —cuestión considerada como un crimen de guerra en el ámbito del derecho internacional— derivó en grandes manifestaciones y actos en los que jóvenes y figuras del arte iraní realizaron cadenas humanas alrededor de la mayor central eléctrica del país persa o ante puentes. Cabe señalar que, en este caso, EEUU llegó a atacar el puente de Karaj, pero el bombardeo se produjo sobre un tramo en construcción y no una infraestructura operativa.
Trump también ha sido preguntado en la entrevista por los ataques iraníes lanzados contra bases militares estadounidenses en Jordania, Kuwait y Bahréin; cuestión a la que se limitó a reiterar que Teherán tenía la oportunidad de firmar un acuerdo y sobrevivir, para volver a insistir en que podría continuar con más ataques, dado el lento ritmo de las negociaciones. Cabe señalar que Irán denunció que en la serie de objetivos atacados por EEUU en las últimas 24 horas se encontraban depósitos agua.
Uno de los mayores temores de una escalada aún mayor en la región es que los bombardeos de ambas partes acaben teniendo como destino plantas desalinizadoras, vitales para el consumo del agua potable en países desérticos.
Hace 48 horas era EEUU quién pedía a Israel que no atacase a Irán
Por otro lado, esta nueva escalada en el conflicto viene marcada por el giro vivido en EEUU, que hace tan solo 48 horas encarnaba al actor internacional que trataba de pararle los pies al Gobierno de Benjamin Netanyahu. Incluso Trump venía de protagonizar una, supuesta, bronca con el primer ministro israelí, que se niega a cesar su ofensiva y ocupación del sur de Líbano, una cuestión que para Irán debe formar parte de cualquier acuerdo que se suscriba con los estadounidenses.
La Administración Trump había reclamado a Israel que detuviese los bombardeos sobre Beirut y otras ciudades libanesas, después de que Irán realizase el que fue su primer ataque con drones y misiles contra territorio israelí sin que existiera una agresión previa. Según recoge Reuters citando a un funcionario estadounidense, ayer miércoles, negociadores cataríes viajaron a Teherán en un esfuerzo por ultimar un acuerdo, tras realizar antes consultas con EEUU.